2010-11-28



Oaxaca, México, noviembre 2010

¿Michoacana o italiana?

¡Ninguna! Oaxaqueña y globalizada.

Oaxaca, México, noviembre 2010

¿Y ahora pa’ dónde vamos?

Oaxaca, México, noviembre 2010


La escasez de agua en la ciudad de Oaxaca se manifiesta en una extraña forma de reciclaje…

Oaxaca, México, noviembre 2010

“¡Mejor nuevo producto del año!”

Yo no vuelvo a salir a la calle sin mi bolsa guarda-caconina.

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

Esta sonrisa es falsa, pero no me da miedo: es una publicidad de implantes dentales.


Esta sonrisa también es falsa, y esta sí, me da miedo: es una publicidad de videoconferencia por internet. Nos quieren hacer creer que estamos alegremente reunidos y en realidad estamos todos solos, hablando con nuestras computadoras.

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010


¿Ir de shopping en góndola?

Es lógico: en el desierto de Las Vegas.

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

Una “espada” desinfectante, de frutas, verduras, telas, y todo lo que se ofrezca, que ¡mata el 99.99 % de los virus y las bacterias en 10 segundos!

Sin embargo, a Obi Wan Kenobi igual se lo chingaron con su espadita azul… Yo propongo que la hagan roja, porque esa es la que realmente mata, la de Darth Vader.


Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

¡La idea me encanta!

Y el diseño es monísimo.

Pregunto: si es como una patineta… ¿cómo se empuja?

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

¿Una vela sin el riesgo de la flama?

¿Una vela que en vez de vela parece piedra?

Give me A FUCKING break.

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

Obsérvese la presión social para que la pobre criaturita, que apenas está aprendiendo a caminar, se estimule pateando una pelota adentro de una arco (portería).

A Ud le pregunto, señor papá: ¿qué sucedería si el niño no quiere patear la pelota y en cambio decide subir su patita a la barra y ensayar un ‘arabesque’?


Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

Yo pensaba sacar una copia, pero cuando vi todo lo que la pobre mujer tenía que bajar para abrir la tapa de la fotocopiadora, decidí mejor comprar un juguete…

Oaxaca, México, noviembre 2010

“¿Soluciones? ¿Bordes masticables en cada pedazo?”

¡Odio los bordes en el pastel! A mí me gusta el centro.

Yo pregunto: ¿cuándo van a inventar un molde sin bordes, donde todo sea centro?

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

Tú eres el queso de mis macarrones

el horizonte de mi cielo

el tocino de mis huevos

el lazo de mis zapatos

la mermelada de mi mantequilla de maní

la sonrisa de mi cara

la salsita de mi puré

las burbujas de mi baño

la leche de mi galletita

la tinta de mi pluma

el ketchup de mis papas fritas

el agua de mi océano

la cobertura de mi pastelito

No voy a criticar calidad poética, ni el abuso de ‘lugares comunes’… Aquí hay un problema semántico de base: la estructura escogida consiste en una enumeración que utiliza, en cada verso, pares de elementos que son de naturaleza distinta pero que se complementan mutuamente en un contexto sociocultural. A saber: el queso y los macarrones existen independientemente, pero se complementan o potencian, lo mismo el huevo y el tocino, o la cara y la sonrisa. Pero… ¿el agua y el océano? Muy mal pensado… el océano no existe sin el agua, no es que el agua lo complete. ¡Tache! Siéntese y corrija su poema. Si no, no se lo imprimo en madera ni se lo dejo colgar o apoyar en la pared.

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

Quizá “CUQUITA” no tiene tiempo de lavar el cartel porque, como ella dice, “el cliente es primero”.

Oaxaca, México, noviembre 2010

“Sonría con confianza nuevamente”.

“Hable y beba normalmente, incluso fume mientras los usa”.

“Póngaselos para entrevistas de trabajo, fotos, o donde sea que necesite una inyección de confianza. “

Qué bueno que también aclaran: “no utilizar sobre los braquets”.

Revista SkyMall, American Airlines, noviembre 2010

El cartel es muy claro: no ponga la basura aquí, porque cuando demos vuelta el bote, se va a caer…

Carretera Acapulco-México, noviembre 2010

Este artículo lo encontré en el periódico del 9 de noviembre de 2010.  En resumen: un señor engañado por una empresa de mantenimiento de computadoras que supuestamente le ofrecía protección porque a través de su computadora, él estaba siendo víctima de una conspiración.  Llegaron a sacarle 6 millones de dólares haciéndole creer lo siguiente:

¿A quién debo pedirle autorización para que me dejen utilizar ese argumento para mi próxima novela? ¿Al señor o a los de la empresa de mantenimiento de computadoras?

Greensboro, NC, noviembre 2010

Por lo que aprendí de las películas, si la bomba marca cero, ya volamos todos a la mierda…

Carretera Acapulco-México, noviembre 2010

¿Por qué tanto texto para decir algo tan simple?


Y si mediante la descripción de las propiedades de la fibra no es suficiente marketing para que la gente entienda que tiene que comer fibra, propongo la sustitución del slogan:



Jesucrito… me vigila.

Oaxaca, México, noviembre 2010

2010-10-28


La misma vecina que atormenta a mi abuela, le vive pidiendo recetas. Mi abuela es muy buena cocinera, sobre todo repostera, y la vecina ha probado su torta favorita. Insiste en que le dé la receta. Mi abuela da señales claras de que no quiere compartirla, pero la otra insiste (no sabe leer señales). Entonces mi abuela le dice la receta.

Un par de días después la vecina le toca el timbre, le dice que hizo la mentada torta pero que la masa se levantó tanto que llenó todo el horno, hasta reventar, como una especie de bicho prehistórico en expansión. “¿Qué le pusiste?”, le pregunta mi abuela. “Lo que me dijiste: 6 yemas, 4 claras, 1 taza de azúcar, 1 cucharadita de jugo de limón, 1 taza de harina, 100 gramos de manteca derretida, 1 frasquito de Polvo Royal...”. “¡NO! “ – le dice mi abuela – “¡estás loca! ¿cómo le vas a echar un frasquito de Polvo Royal? ¡Es una barbaridad!”. “Pero vos me dijiste”, protesta la vecina. “No: yo te dije una cucharadita… Vos entendiste mal”.

Congreso, Buenos Aires, 1960’s


“A mí no me den. A mí pónganme donde hay.”
Anónimo

Estoy parado en la escalera mecánica ascendente, saliendo del Metro. Adelante mío hay una jovencita que tiene una retaguardia horrible. La cintura es ancha, inexistente. Tiene 2 grandes lonjas tapadas por una playera blanca stretch. Abajo, el culo es plano, vasto. Para colmo, usa un pantalón de mezclilla con tiro bajo, que no la favorece. Para mis adentros pienso: “qué valentía hay que tener para meterla en un culo de éstos”. De repente su madre empieza a regañar a la muchacha: “¡Mira que eres pendeja! ¿No te diste cuenta que ese tipo se te estaba arrimando? Se hacía para adelante y para atrás, y tú ahí parada. Te dije que te movieras, y no me hiciste caso, y él ahí seguía molestando. ¿No lo viste?”. Ella se encoge de hombros.

La naturaleza humana me admira. El culo que a mí me espanta, es un codiciado objeto del deseo subterráneo.

Metro Allende, Centro Histórico, México DF, octubre 2010

Él está sentado a la mesa: comiendo, chupando, fumando. Su esposa va y viene: trae platos, comida, lleva platos usados, restos, trae más comida, más bebida. Él habla y habla. Se queja del arte. Sobre todo del arte moderno y contemporáneo. Reconoce un poco su incapacidad para entenderlo, pero en el fondo está declarando que, independientemente de su capacidad, el arte moderno y contemporáneo tiende a extralimitarse y rayar en la mamarrachada. Mientras lo dice, su esposa sigue poniendo y quitando vajilla. Ahora trae una cafetera y pocillos. Tiene la esperanza de poder compartir un poco de la plática si elabora el café junto a la mesa. Su marido declara a sus comensales:

- Créanme, a eso del arte moderno y contemporáneo, yo realmente le he echado ganas…

Una de sus invitadas mira a la anfitriona, que no deja de preparar café, y luego a él, y le dice:

- Sí, claro, como a eso del machismo, ¿no?

Lomas de Vista Hermosa, México DF, septiembre 2010