2016-01-05


exhibition at the Fort Worth Museum of Modern Art

Estoy viendo exposiciones en el museo.  De repente ingreso a una sala que exhibe fotos en blanco y negro tamaño 8x10” aproximadamente.  Las fotos son fuertes en términos de contenido sexual y uso de drogas.  La guardia de sala es una señorita de rasgos árabes que usa una burca. Está parada junto a la foto que adjunto y supongo que está controlando que no use mi cámara.  No sé si mirarla a ella por su exoticidad (no quiero incomodarla aunque ella lo hace conmigo), no sé si admirar el pollón del niño por su buena salud, si tomar una foto para procesar a posteriori lo que no entiendo, o buscar otro empleado del museo que me explique esta experiencia de apertura mental y diversidad cultural todo en una misma sala.  Finalmente, resuelvo sacar una libretita y un diminuto lápiz (ya me han regañado por usar bolígrafo) y anoto el nombre de la exposición para ver qué dicen otros seres humanos al respecto.






Somos cuatro personas que estamos sentadas cenando.  Dos de los comensales son una señora con su sobrino, el cual no se está integrando a la conversación a pesar de que ella lo invita a hablar: lo increpa para que opine, y juzga sus respuestas con intenciones educativas hasta el punto que él se avergüenza y vuelve a callar.  La tía decide cambiar la estrategia y dejar que la conversación fluya, a ver si a él se le ocurre decir algo.  Pero él no comenta nada, sólo calla y bebe.

- No sé si sos consciente de que te estás tomando porque estás callado, y estás callado por el aburrimiento que nosotros te estamos provocando. 

Se produce un momento de silencio.  Intentamos dilucidar si:

·         le está pidiendo que no tome o
·         si va a tomar, que también hable o
·         nos pide que cambiemos de tema para que dejemos de aburrir a su sobrino que está cayendo en el alcoholismo desmotivacional por nuestra culpa.

Altamar, diciembre 2015


Una señora argentina está pagando su compra en una tienda de souvenirs. Su hijo pequeño está pidiéndole algo mientras ella realiza el pago.  Alterada, ella le grita: “¡¿me podés esperar un poquito?!”.

El señor que le está cobrando le dice: “sí, por supuesto”.

La mujer lo mira: no entiende cómo pudo pensar que se lo estaba diciendo a él.

Yo también lo miro: entiendo que este señor está acostumbrado a los maltratos de las señoras argentinas.

Puerto de Santa Cruz de Tenerife, España, diciembre 2015

2016-01-04


En los cruceros hay un sinnúmero de actividades destinadas a entretener a los pasajeros: clases de aerobics, de distintos tipos de danza, bingo, competencias de habilidades, degustaciones de vino, de perfumes, clases de cocina, de decoupage, de tragos, exposiciones audiovisuales sobre los diferentes puertos de destino, teatro, conciertos, shows, casino, sólo por nombrar algunos.  Me costó identificar algún tipo de actividad que NO tuviera lugar en el crucero.  En resumen, todo aquello que NO es comer puede considerarse ‘actividad de entretenimiento’ y puede ser realizada en cualquier momento mientras a la gente le vuelve a dar hambre.

Altamar, diciembre 2015


Uno de los animadores del crucero está haciendo, frente a una amplia audiencia, una presentación sobre el barco en el que navegamos a través del océano y la empresa a la que pertenece.  Esta empresa posee otros 39 cruceros de ocio y una flota de 400 barcos de carga. Es la 2da flota más grande del mundo. Tienen casi 100 años de experiencia.  A través de los videos, hemos entendido las inversiones incalculables que deben realizarse para mantener estas naves a flote, profesionalizar cada vez más a la empresa, abrir oficinas en los 5 continentes y brindar una experiencia impecable. Nuestra vida a bordo también nos hace entender lo complejo de este emprendimiento increíble.

El animador comenta que la empresa factura casi 15 billones de euros por año.

Un señor en la audiencia no puede evitar comentar:

“¿y qué hacen con esa plata?”

Altamar, diciembre 2015



en la imagen: detalle de escultura de Jason deCaires Taylor 
Museo Atlántico 
8 encuentro Bienal Lanzarote 
Arrecife de Lanzarote, España

Estamos esperando el ascensor.  Una señora mayor llega y se pone junto a nosotros. En cuanto se abren las puertas, ella jamás considera que nosotros estamos esperando desde antes, y echa su voluminoso cuerpo por delante para entrar primero. Con delicadeza, lo evitamos, e ingresamos primero. Ofendida, le dice a su amiga, para que nosotros escuchemos: "de educación, ni hablemos".

La señora era:

gorda
deformada
vieja
traía un brazo enyesado
el otro lleno de psoriasis
tenía una tos casi convulsa
estaba despeinada
tenía las raíces crecidas
iba mal calzada
mal vestida
y su voz era de ultratumba

Ella se ofendió porque no dejamos pasar a “una dama”.
No sabía que nosotros la considerábamos un monstruo de dos cabezas.

Altamar, diciembre 2015




Viajar varios días en el mismo barco con una multitud de desconocidos conlleva a percibir el sonido (y a veces el olor) de flatulencias ajenas en reiteradas oportunidades.

Desde una señora que se sienta frente a un ventilador y se tira pedos durante las actividades grupales de decoupage – me miran como si fuera el culpable, ¡quién podría imaginarse que una señora se está tirando pedos con ese olor!- hasta un señor que se tira pedos mientras está acostado en el camastro detrás de mí –me doy vuelta para que se entere de que lo estoy escuchando, pero el finge un sueño profundo y aprovecha para vaciar el intestino gaseoso-.

Finalmente acepté la dinámica del pedo una mañana en que un señor, a mis espaldas, se pedorreaba en el buffet.  Él y su esposa llegaron juntos a desayunar.  “Vamos a servirnos” – dijo ella -. “Andá vos,” – dijo él – “yo me quedo a apartar la mesa”.  No bien ella se fue, él se echó lo que seguramente era el primer pedo de la mañana (glorioso).

La dinámica es así: las señoras no quieren confesar que se tiran pedos (por eso se los tiran frente a los ventiladores) y no dejan que sus maridos se los tiren tampoco (por eso este señor que se despierta junto a su señora, en un camarote de 2 x 2 mts, tiene que aguantar en el dormitorio, en el pasillo, en el elevador, hasta que llega al buffet con la tripa hecha un nudo y aprovecha la distancia de ella para hacer lo que el cuerpo le pide desde el amanecer).

Altamar, diciembre 2015


La conversación durante el almuerzo gira en torno a la forma en que se administran las pequeñas y medianas empresas en la actualidad en Argentina.  Un señor que acabamos de conocer se queja de sus empleados, de su actitud, de su ineptitud, y del descaro que tienen de hacerle un juicio laboral a su partida.  Mi amiga, qué también es dueña de una PYME, declara que tiene una experiencia y una actitud diferente: a ella su personal siempre le ha respondido muy bien, y la clave está en el buen trato y en armar equipo.  Mientras dice esto, se me viene a la cabeza su relato del día anterior, donde describía cómo, enfurecida, había entrado a su oficina gritando "¿dónde está ese viejo de mierda que vive agarrándose la pinchila?"

Altamar, diciembre 2015


El puente me pareció un diseño atractivo, hasta cierto punto… 

Muy pronto me puse a pensar que: 

- en caso de una emergencia, no puede ser cruzado por un automóvil 
- los que pasan por la parte de arriba le pueden escupir a los de abajo (y darse a la fuga) 
- las señoras con falda no pueden utilizar la parte de arriba porque los de abajo les ven la bombacha. 

Creo que es mejor seguir haciendo los puentes como Dios manda. 

Pasarela-Simone-de-Beauvoir-en-Paris

Me pregunto si el orden de las celebraciones católicas es mandatorio o sugerido.

Alicante, octubre 2015


Para ser las las 89 horas ya es muy tarde, y para ser 89 grados ya es mucho calor, aunque sean Fahrenheit, a estas horas de la noche.

Alicante, noviembre 2015


¿Le dieron el día libre a la chica que limpia el baño? ¿O andan con miedo de que alguno de los platillos que están sirviendo tenga efectos colaterales?

Alicante, noviembre 2015



"Cuidado con los trenes!
Por su seguridad
No permanezca
entre la franja amarilla
y el borde del andén"

En Francia es todo tan bonito que la banda amarilla podría ser la de la izquierda o también aquella que dibujan las florecitas junto a las vías.

Estación de tren de Chateau-Thierry, Piccardie, Francia, octubre 2015



Si yo fuera una niña que le pide a sus padres (o a los Reyes Magos) un cepillo de dientes de la Cenicienta, jamás aceptaría que quisieran conformarme con uno de Paquitala del Barrio.

Paris, octubre 2015




Creo que la plantilla de mis zapatos me avisa lo que puede sucederme si los uso mucho.

2015


Estamos formados en la fila de Aduanas en el aeropuerto de Miami.  Una guardia de seguridad se acerca a una señora que carga una cubeta tapada con un trapo.  Le pregunta qué trae. “Ceviche”, dice ella.  La señora venía en el mismo vuelo que yo, el cual abordó en México.  La guardia llama a otras dos mujeres, de acento cubano como ella, y entre las tres intentan hacerle entender a la señora que no va a poder ingresar al país con su cubeta de ceviche: no tiene sentido que haga la fila: ya puede ir despidiéndose de su cubeta.  La señora, dice en su defensa que, si así era, por qué la dejaron subir al avión con su cubeta de ceviche.  Las mujeres se preguntan lo mismo.

Hoy han pasado 10 años de aquel suceso. El misterio del ceviche quedó sin resolver.  Mientras hago la fila para el check-in de mi vuelo, alguien ha dejado una cubeta tapada con un trapo junto a mi maleta…

Aeropuerto de la Ciudad de México, octubre 2015


Ya no sé si VICTORY es la estación de destino del tranvía, o la declaración del triunfo de YAHOO sobre la movilidad.

Dallas TX, septiembre 2015


Una amiga dijo: “si así está la puerta principal, no me imagino cómo estará la de atrás, pobres hippies”.

Dallas TX, septiembre 2015


En este caso les salió major que se descompusieran 5 letras y no que se descompusieran 4…

Dallas TX, septiembre 2015


Me encantaría hacer una consulta con el Dr. Tutt tan sólo para averiguar cuál fue el factor decisivo a la hora de decorar el jardín de entrada de su consultorio.

Dallas TX, agosto 2015


“Composta privada” es la manera más elegante que alguien pudo encontrar para decir “no vengas aquí a echarme tu mierda”.

Dallas TX, agosto 2015


Y sí, desgraciadamente, para muchas personas “la forma de vida” es “te ching”.

Biblioteca de Central Trak, Dallas TX, septiembre 2015


ni dead

ni white

ni zombies


Quizá por mi deformación profesional interprete estas palabras de manera un tanto inadecuada, pero ¿es correcta una sonrisa de oreja a oreja cuando se está incitando a que la comunidad celebre la instalación de la interfaz del reverendo?

Dallas TX, agosto 2015


Por más que el supermercado sea de productos latinoamericanos, ¿qué tiene que ver esta decoración que sugiere falta de mantenimiento inmobiliario?

Rancho Grande, Dallas TX, agosto 2015