2009-01-04



Yo no entendía cómo él podía comenzar a ver una película con cualquier grado de avance que tuviera, y engancharse. Normalmente, necesito verla desde el principio, y si no, que alguien la esté viendo para que me dé un antecedente.
Tampoco entendía (y creo que él tampoco) cómo podía entender tanto el Inglés cuando le hablaban, siendo que no había tenido estudios formales y su exposición al idioma había sido limitada.
Hasta que un día comprendí que él tenía una capacidad innata para agarrar un pedazo de una historia o relato e imaginarse lo que había sucedido antes, durante y después. No necesitaba antecedentes. Lo mismo sucedía con los idiomas. En cuanto entendía una palabra, él se asía de ella y a su alrededor construía todo un mecanismo de conceptos asociados que le hacían sentir que estaba entendiendo el relato completo.

Máximo González, 2008

Jane Fonda en ‘On Golden Pond’ 1981

Virginia Wolf, 1902

Iván Buenader ‘In Crystal Lake’ 2008



Durante el verano 2008 me agarró una suerte de necesidad de aislamiento total para dedicarme exclusivamente a escribir. Al mismo tiempo, el buen clima y el entorno natural me generaban una necesidad de estar al aire libre y mantener la condición física y el bronceado. Me sentí una combinación explosiva de Virginia Wolf y Jane Fonda, en La Laguna Dorada.

Crystal Lake, MI, septiembre 2008


La nena tenía 5 añitos. Su mamá estaba preparando panqueques y ella estaba muy emocionada con el evento. Corrió hasta donde estaba su papá y le preguntó:
- Papi, ¿querés panqueque?
- Bueno – dijo él.
- Hacete – dijo ella.

Serena Sánchez, 1999

2009-01-03



Fui a buscar las impresiones que había encargado una semana antes.
- Aquí están – me dijo el señor.
Las miro y me quejo:
- ¡No están en el papel que habíamos acordado!
Él me dice:
- Es que usted me dijo que iba a venir el lunes - hoy es miércoles.
Insisto:
- ¿Para qué hicimos tantas pruebas, encima se las pagué, me hizo elegir el papel y ahora lo imprimió como quiso?
- Es que usted me dijo que iba a venir el lunes – repitió.
- ¿Y eso qué tiene que ver? – le dije.
Me miró y se encogió de hombros. Agarré mis copias y me largué. Compartí mi angustia con mi amiga Soledad Labaca. Ella me dijo:
- Es muy sencillo. Se trata de que tú tienes que imaginarte la historia: el señor recibe al proveedor de papeles el día lunes. El proveedor no le trajo el papel que vos habías elegido, entonces él te pensaba decir (el mismo día que venías por tus copias) que no se lo habían surtido. Él quería comentarte esto y hacerte elegir un papel alternativo, pero como no fuiste el lunes, ni el martes tampoco, ante el miedo de quedarte mal por incumplidor, decidió elegir otro papel que imaginó podía satisfacerte… y en ese papel lo hizo. Cuando tú le reclamaste que el papel no era el correcto, la razón que te dio es que “el lunes no fuiste”: volver a armar la secuencia de acontecimientos para ponerte en contexto es algo muy difícil para él, y con lo que te dice cree que te está explicando, pero tú piensas que te está tomando el pelo… es un tema de comunicación. No hay mala intención de ninguna parte.
Después de esta declaración, siempre que sentí que se estaban burlando de mí, traté de adjudicarlo primero a un problema de comunicación.

México DF, 2006

2009-01-02



De fondo sonaba “I will always love you”, interpretada Whitney Houston (1992).
Él me miró con cara de asfixia y sentenció:
“Lo mejor que podrían hacer, por el bien de la humanidad entera, es destruir absolutamente todas las copias que existan de esta canción y la del Titanic (refiriéndose a ‘My heart will go on’, 1997, Celine Dion) de manera que nunca nadie más pueda volver a oirlas. Pero guardar sólo una copia, meterla en una nave y mandarla al espacio, para que si existen seres extraterrestres o si el mundo se destruye haya un registro de que estas canciones existían y marcaron una época importante… pero es injusto que nosotros tengamos que seguirlas soportando”.

Máximo González, 2007



Pasábamos caminando por la esquina de Lázaro Cárdenas (Eje Central) y Belisario Domínguez, en el Centro Histórico de Ciudad de México, a 2 cuadras de la Plaza Garibaldi.
Los mariachis se avalanzaban sobre los autos, y los perseguían con un trotecito, pero ninguno se detenía.
- Pobres mariachis – dijo ella - ¡no consiguen taxi!
Yo la miré como a una tonta (pero no le dije que la primera vez que yo había pasado por esa esquina aluciné que un mariachi había sido atropellado y sus colegas estaban tratando de parar un auto que, caritativamente, lo trasladara al hospital).

México DF, agosto 2006



Estábamos en la playa Punta Mogotes. Ella se sentó en su lona y preguntó:
- ¿Qué océano es éste?
Yo la miré espantado. A los 17 años, la cantidad de mapas que habíamos visto y hecho de la República Argentina era incontable. No había posibilidad de que hiciera una pregunta como ésa siendo que nuestro país no tiene salida a ningún océano que no sea el Atlántico, independientemente de la latitud en la que uno se encuentre.
- ¡¿Qué estás diciendo?! ¿Te das cuenta lo que estás preguntando? ¡No podés hacer esa pregunta a esta altura de tu vida! – le reproché.
Ella me miró por arriba de su hombro y, con desprecio, declaró:
- A mi qué me importa: yo lo único que quiero es ganar plata y ser feliz.
Acomodé mi lona y me senté.

Daniela Pastrana, Mar del Plata, provincia de Buenos Aires,
enero de 1991


Y aunque casi me equivoco y te digo poco a poco
no me mientas,
no me digas la verdad,

no te quedes callada,
no levantes la voz,
ni me pidas perdon

“Flaca”, Andrés Calamaro, 1997



Antes uno iba a pedir a la iglesia, ahora le piden a uno que vaya...

Tequisquiapan, Querétaro, dic 2008

2008-12-30


Deseo de Armando Miguélez, dic 28, 2008


La obra de teatro no era una obra terminada como tal sino un ‘trabajo en progreso’. La compañía de teatro mostraba cómo, a través de diferentes ejercicios, había ido creando los personajes y las escenas de esta obra que describía al ‘zoológico humano’ con todas sus virtudes y necesidades. Entre los personajes había un hombre-oso-hormiguero, una mujer-urraca, un hombre-perezoso, y todos despertaban grandes risotadas. Además, había un hombre-chimpancé. Éste estaba interpretado por un actor afro-americano y, para mi gusto, era la mejor personificación de todas. No sólo por lo atlético (se subía y bajaba de todos los elementos del decorado con una agilidad increíble) sino también por su humor (su rostro era muy simpático y hacía unas caras y daba unos gritos con los que parecía un chimpancé de verdad). Yo me reí muchísimo con su personaje. Nadie más se rió de él. Podía ser “políticamente incorrecto”.

“Watering hole”, The Dog and Ponny Theater Company,

Chicago Cultural Center, agosto 25, 2008

The play wasn’t finished but a ‘work in progress’. The theater company showed how, through different exercises, they had been developing the characters and the scenes of this play that described the ‘human zoo’ with all its virtues and needs. Among the characters there was an ant-bear-man, a magpie-woman, a sloth-man, and all of them aroused lots of guffaws. Besides, there was a monkey-man. This one was played by an afro-american actor, that I found it to be the best performance of all. Not only for being athletic (he went up and down the scenery with an amazing agility) but also because of his sense of humour (he played faces very funny and he yelled seeming to be a true monkey). I laughed very much with his character. Nobody else did. It might have been ‘politically incorrect’.

2008-12-29



Una mañana de verano, un señor llegó a la playa. Buscó un espacio libre entre la gente que ya estaba acomodada, abrió su silleta portátil y la colocó sobre la arena. Se puso de rodillas y, con su mano, comenzó a cavar un círculo de aproximadamente 2 metros de diámetro alrededor de su silla. Cuando terminó con la tarea (le llevó unos 5 minutos) se metió adentro del círculo que había dibujado, se sacó su ropa, se quedó en traje de baño y se sentó a tomar sol. Había materializado, claramente, su burbuja de confort.

Oak Street Beach, Chicago, IL, 27/08/2008

One summer morning, a man arrived to the beach. He looked for an empty space among people that had already found a place, he opened his folding chair and he put it on the sand. He got down on his knees and, with his hand, he began to dig a 2 meters diameter circle around the chair. When he finished with his job (it took him about 5 minutes) he went into the circle he had drawn, he got undressed, and with his swimsuit on, he sat down to sunbathe. He had materialized, clearly, his comfort bubble.


Estas gaviotas son re-barderas y sin vergüenza. No les importa que la playa esté llena de gente. Bajan, se corretean entre ellas, se gritan, picotean de todo lo que ande suelto, cagan y mean donde se les antoje. Se parecen tanto a los primeros turistas que llegaron a comienzo del verano, cuando ellas disfrutaban de una playa que todavía les pertenecía.

Oak Street Beach, Chicago, IL

These seagulls are messy and shameless. They don’t care that the beach is full of people. They come down, they run after each other, they yell out, they peck all what is around them, they shit and piss wherever they want. They resemble so much the first tourists that arrived at the beginning of the summer, when these seagulls enjoyed a beach that still belonged to them.


La Programación Orientada a Objetos ha afectado significativamente mi creación literaria: ahora no escribo de forma lineal sino que pienso en módulos y los desarrollo. En una segunda fase, los integro.

http://www.desarrolloweb.com/articulos/499.php

The Object-Oriented Programming Concepts have affected significantly my literary creativity: now I don’t write in a linear way , I think about modules and I develop them. In a second stage, I integrate them.

http://java.sun.com/docs/books/tutorial/java/concepts/

2008-12-28



Hay un señor negro (African American) haciendo ejercicio físico en la playa al rayo partido del sol (son como las 12 del mediodía). Suda profusamente y su ejercicio consiste en ponerse una piedra sobre el estómago y caminar en cuatro patas hacia atrás. Su imagen no me remite a ninguna forma de ‘workout’ sino más bien a algún tipo de flagelo. Considero que su espectáculo es políticamente incorrecto.

27/08/2008, Oak Street Beach, Chicago, IL

There is a sun blinded dark man (African American) doing exercises at the beach (it might be noon). He’s sweating profusely and his gym exercise involves placing a stone over his stomach and walking with his hands and legs backwards. His image doesn’t refer me to any way of ‘work out’ but to some kind of punishment. I consider that his show is politically incorrect.


A la playa iba siempre con gafas. Alguien le había dicho en una oportunidad, cuando niño, que las gaviotas se comían los ojos de los náufragos. Y en esta playa siempre había poca gente y muchas gaviotas…

Oak Street Beach, Chicago, IL

He used to go to the beach with his sunglasses on. Once, somebody had told him, when he was a child, that seagulls liked eating shipwrecked’s eyes. And at that beach there always were few people and lots of seagulls.



Tuve que elegir entre estar en una playa limpia totalmente solo, o en una playa sucia pero en compañía de gaviotas. Me quedé con las gaviotas.

27/08/2008, Oak Street Beach, Chicago, IL
I had to choose between being in a clean Beach totally alone, or being in a dirty beach but in company with seagulls. I stayed with seagulls.


Le pregunté si iba a pasar estas fiestas a Chignahuapan, a casa de su mamá. Me respondió:
- No. ¡Ahí espantan bien feo!
Yo siempre fui un poco escéptico respecto a los fenómenos paranormales pero, según mi amiga, en la casa de su mamá no era algo que sólo ella advertía sino todos los visitantes. Lo que hacía peor el asunto era que, en lugar de atenuar las circunstancias y hacerlas menos escabrosas, su madre y su hermano se encargaban (inconcientemente) de generar una atmósfera siniestra.
- La última vez que estuve – me cuenta mi amiga – aparte de tener que aguantarme el frío cabrón que hacía, a la hora de dormir mi hermano me dijo: ten cuidado con las arañas (hay muchas en este cuarto) y con los alacranes (suelen bajar en la noche y meterse en tus zapatos). Si escuchas ruidos en el techo no te asustes: son los tlacoaches. Por cualquier cosa te dejo agua bendita junto a la cama – y sobre la mesa de luz depositó un recipiente de plástico con atomizador.

Nora Carrillo, Chignahuapan, Puebla, México, crónica del 11/12/2008

2008-12-27



Me encanta mear en su baño. Es una experiencia interactiva. Todo el baño está decorado de azul celeste: las cortinas de la ducha, la alfombra, la jabonera, la tapa del inodoro, las toallas, los azulejos, incluso el agua desinfectante que descarga en el inodoro está teñida de azul celeste gracias a la pastilla desodorizante que metieron en el depósito. Por eso, cuando meo, me gusta ver cómo el agua del inodoro se pone verde. Entonces, todo su baño, desentona.

Amsterdam 213 int 404, Colonia Condesa, Ciudad de México

“Se me vienen en pandilla los recuerdos”
Pensamiento de Rodolfo en
“Flores robadas en los jardines de Quilmes”,
Jorge Asís, Argentina, 1980


“Moderemos la indigencia y la opulencia.”

Informe presidencial, Miguel de la Madrid Hurtado, 1/09/1983

Mural en la entrada principal a la Cámara de Diputados,

Benito Juárez



“Me gusta mucho esa luz… lástima la gente a la que ilumina.”

Ciudad de México, 28/11/2008

2008-12-26


Él rezongaba contra las culturas nórdicas: cómo era posible que insistieran en vivir en lugares donde Dios había dicho: “no se puede vivir ahí”. Ya sea porque hacía mucho frío, porque lo único que crecía era musgo, o porque el agua se congelaba, era claro que Dios no había planeado que ningún humano viviera en esas zonas. Pero la testarudez del ser humano había prevalecido…
Acto seguido yo saqué algunas conclusiones a pensamientos originados en la época en que veía Heidi por TV. ¿Por qué siempre los pastores tenían que arrear a las cabras? Había una alta probabilidad de que las cabras no fueran simplemente “traviesas” o “huidizas”: las cabras eran más inteligentes que el hombre y, todo el tiempo, estaban buscando moverse a lugares más calientes. Pero los pastores no las dejaban y, por generaciones, las habían condenado a cagarse de frío.

Armando Miguélez e Iván Buenader, Ciudad de México, 12/12/2008



La boda era la más espectacular del pueblo en los últimos 10 años.
Una bandada de 30 meseros salieron a la pista y, con sus bandejas llenas de manjares y estrellitas de fuego multicolor encendidas, se dispersaron entre las mesas dejando boquiabiertos a los invitados.
Atrás de los 30 meseros corría la novia exclamando, “¡lo logramos, mamá, lo logramos!”.

Estela Cuevas, Corrientes Capital, Argentina, noviembre 2008


Ella dijo: “yo soy ingeniera mecánica, físico-química, médico y licenciada en Matemáticas Aplicadas. Pero por sobretodo, poeta y actriz”.

Ciudad de México, Noviembre 2007