2016-08-02


Sobre la separación de géneros para la realización de actividades puramente fisiológicas, se montan el sexismo y la zoofilia.

Bella Vista, Corrientes, enero 2016


Me sorprendió que la gráfica escogida por Google para celebrar el Día Internacional del Trabajo incluya tareas que requieren involucramiento físico y ninguna labor de índole intelectual.  ¿Es esto algún tipo de discriminación de parte de Google sobre la naturaleza de lo que considera verdadero trabajo?

Internet, 1° de mayo de 2016


Preferiría que Facebook me dijera cómo se encuentra la gente DESPUÉS de un ataque terrorista, y no durante, sobre todo porque dada la naturaleza del evento, es imposible saber la duración del durante.

Internet, marzo 2016


Durante una experiencia artística, los alumnos de una secundaria en Chignahuapan escribieron sus deseos en papeles de colores.  Aquí una pequeña y maravillosa selección de ellos. Me encanta la amplitud de criterio; cómo un deseo puede ser que una compañerita deje de molestar a otra (“que Mora deje en paz a Diana”) o que el bienestar sea universal (“progreso para todo lo gente”).  Pero lo que más me gusta es como los niños, sin querer ni entender, se vinculan con un mismo sentimiento.  Por ejemplo: la que dice “ir a Disney” y el que dice “que no exista la muerte”.  Me pregunto si la que quiere ir a Disney sabe que Walt está criogenizado evitando la muerte, y si la que busca la vida eterna sabe que en Disney puede llegar a encontrarla.

Material de trabajo del Proyecto “Chignahuapan (deseos)”, Máximo González, 2005


Imagen: Máximo Gonzalez, proyecto “Situación”, collage: billete de Kenya fuera de circulación (1990, Daniel Arap Moi)

El cliente le hace plática a la cajera del banco.  Le pregunta cómo está su hijo.

-Es una niña- le recuerda ella.

-Ah, me confundí -dice él-. ¿Cómo se llama?

-Juliette Madeleine- no lo culpo, él la recordaba como un niño porque en realidad tiene nombre de travesti.

La cajera dice, con tanto orgullo los dos nombres, que yo pienso "no se privó de nada: no sabía cuál de los dos nombres ponerle y se los puso, los dos".

Ciudad de México, abril 2016


Foto: Sofía Buenader

-Estoy buscando servilletas bonitas- le digo a la empleada del bazar.

Ella me muestra unas carachentas, ordinarias, finitas.

-Necesito que sean bonitas -insisto-, porque son para un evento.
Ella se va y regresa con un paquete más grande de las mismas servilletas horribles:

-Tengo este paquete de 500.

Supongo que la palabra ‘evento’ para ella no implica ningún tipo de sofisticación, salvo que involucra una ‘asistencia numerosa’ y, claramente, mi concepto de ‘bonito’ no le hace ningún sentido.

Ciudad de México, abril 2016


Comer con flores sobre la mesa siempre me recuerda que estamos ahí, muriendo.

Ciudad de México, 2012



Antes, todos en la Ciudad de México le echaban la culpa al tráfico de sus demoras.

Ahora, gracias a la evolución tecnológica, todos le echan la culpa a Waze.

Ciudad de México, marzo 2016


Estoy en el metro y frente a mí, una niña está comiendo una de esas golosinas que tienen una parte que se lleva a la boca y luego se sumergen en un polvito o salsita para volverse a llevar a la boca.

La niña mete un rato el palito, y se lo lleva a la boca. Otro rato mete el dedo y se lo lleva a la boca.  Se agarra del barrote (innecesariamente porque está sentada sobre su papá).  No puedo dejar de advertir su mano llena de baba.  Luego se le cae el palito al suelo (el metro de Ciudad de México traslada 6,000,000 personas por día). El papá recoge el palito, lo chupa y se lo devuelve a la nena.  De paso, mete su propio dedo en el sobrecito para sacarle un poco de polvito del que está salseando la nena.  Se chupa su dedo. Y se agarra del barrote.  Innecesariamente, porque está sentado. No puedo dejar de advertir su dedo lleno de baba, baba que chupó el palito que chupó la nena antes de que entrar en contacto con los 12,000,000 de pies que pasaron por el metro y, antes de subir al metro, pisaron todas las áreas de la ciudad.

Ellos no tienen ningún problema.  El problema lo tengo yo, que después voy y agarro ese mismo barrote.
  
Metro de la Ciudad de México, marzo 2016


Camino por la calle República de Chile y veo que ahora, además de ofrecer todos los servicios de foto y video para fiestas de quinceañera, también ofrecen foto y video de bautismo.  ¿No les alcanza con hacer video de los 15 años, de la boda, que ahora también hacen del bautismo? ¿Quién mira luego esos videos de bautismo?  En serio, ¿quién los mira? Que alguien me haga una lista de posibles interesados. Pero en serio, digo.  No me empiecen a decir cualquier cosa. Porque el video de un viaje, todavía... ¿Pero el del bautismo? Creo que aunque se muriera el niño, ni la madre querría ver ese video.

Calle República de Chile, Centro Histórico, Ciudad de México, febrero 2016


Una señora reconoce a otra en el Metrobús.  Para ponerse en contexto, le recuerda que ella es su clienta que tiene su negocio en la calle Palma.

-    Ah sí, claro- le responde-. ¿Cómo están sus hijas?

-    La mayor ya se casó- le dice.

-    Qué bien.

-    Tiene 20.

-    Qué bien.

-    Y tiene un niño.

-    Qué bien.

-    De 3 años.

-    Ah, qué bien. ¿Y todo bien?

-    Sí.

No sé qué pensar. Que la señora miente cuando asiente a esa pregunta o ¿qué quiere saber la otra cuando pregunta ‘todo bien’? ¿Por qué no saca sus propias conclusiones frente a la evidencia?  Quizá la pregunta correcta hubiera sido: “¿está usted feliz con el rumbo que ha tomado la vida de su hija?”.

Metrobús línea 4, Ciudad de México, marzo 2016




Una señora le dice a otra en la calle:

-    Ya terminó lo más pesado.  Ahora viene lo más duro.

La otra asiente.

Puedo hacer el esfuerzo de imaginarme a qué se refiere.  Y supongo que la otra también lo hizo, si no, no habría forma de que estuviera asintiendo.

2016


Antaño tenía cierta renuencia a dejar marcas de escritura, rayones o subrayados sobre un libro, sobre todo si no era de estudio.  Luego descubrí que leer un libro sin subrayarlo es como no haberlo leído jamás. Las marcas hacen incluso más creíble para mí el hecho de haberlo leído.  Llevo años de encontrarme con libros que sé haber leído y los miro, los repaso, o los vuelvo a leer completos y no encuentro en ellos ningún recuerdo. Si cuando menos encontrara las marcas, las reconocería como propias, y debería atenerme a la evidencia.

(un ejemplo: 12 pruebas de la inexistencia de Dios (Sebastián Faure))

2014




Foto: Agustina Rey Quintana

Mi papá está sorprendido porque el presunto testigo de un crimen declaró que escuchó “ruido a tiro”. 

-    Explíqueme- le dice- cómo suena el “ruido a tiro”. ¿Escuchó un ruido y presume que puede tratarse de un tiro?  ¿O escuchó un tiro?  Porque escuchar “ruido a tiro” es lo mismo que escuchar un tiro.

Buenos Aires, enero 2016


“9 de cada 10 personas dice que se respeta su integridad física y moral en el metrobus” – es la campaña del metrobús de la Ciudad de México en enero 2016.

A mí, alguna vez, me explicaron que los derechos humanos no son una cuestión estadística, sino que deben garantizarse para todas y cada una de las personas.  No se puede decir que “se trata bien a la mayoría” si existe una minoría que está siendo maltratada: la existencia de esa minoría representa una falta de respeto a los derechos humanos.

Pero vamos a olvidarnos de lo que aprendí y quedarnos en las estadísticos como esta campaña... Si el metrobús lo usan 300,000 personas por día y 1 de cada 10 no está de acuerdo con que se respeta su integridad física y moral, esto quiere decir que hay 90,000 personas por día que no están de acuerdo con que se respeta su integridad física y moral.

Ciudad de México, febrero 2016


Prestancia
1. f. Excelencia o calidad superior entre los de su clase.
2. f. Aspecto de distinción.
  
Buenos Aires, enero 2016


Morigerar:

1. tr. Templar o moderar los excesos de los afectos y acciones.
(fuente: Real Academia Española)

Descubrí que soy muy morigerado.

Chacarita, Buenos Aires, enero 2016


Luego de ver esta película, no puedo dejar de preguntarme: “¿cómo alguien puede hacer un largometraje que se llama “hombre de acero”, donde este muchachito es el protagonista, y mostrarlo tan poco o inadecuadamente - siendo que es inmesurablemente guapo y probablemente esté en el mejor momento de su vida - pero al mismo tiempo gastarse una millonada en puros efectos especiales que vuelven a la película ‘una más de todas esas’?”


Netflix, Internet, 2016

She’s arguing with her mother.  She scolds her:

“Don't apologise and blame me in the same sentence”.
  
  
Netflix, Internet, 2016


She is his best friend’s daughter.  She tells him:

“If you could lean closer and there were no rules or consequences… would you do it?”


Netflix, Internet, 2016


Cuando vi esta imagen concluí que hoy es "uno de esos días en que no me importa la política".

Av. Nazca, unas 10 cuadras antes de Nogoyá, hacia el oeste, Buenos Aires, enero 2016


-Yo no quiero tener razón – le dijo un amigo arquitecto a sus empleados, durante una discusión-. Lo único que quiero es no tener problemas.

Ciudad de México, 2016


Era una nena que no soportaba los animales encerrados.  Y adonde iba de visita, los soltaba.  Un pajarito en una jaula, un perro en un cuarto. Esperaba a que nadie la viera y, entonces, accionaba su operativo de liberación.

Cuando quise averiguar quién me había contado esta historia, ya nadie la recordaba.

2016

Foto: Máximo González, Montalvo, Saratoga CA, julio 2016

Le cuento que, recientemente, me he cruzado con mucha gente que siente la inminencia de que, en cualquier momento, se puede morir.  Eso les da una perspectiva de disfrute constante (o de angustia, quizá) que no saben cómo manejar y que decanta en un sinnúmero de actividades con o sin sentido.
Él tiene un ejemplo claro: el caso de su amiga, la señora Olga, que regaló su querido perrito porque sintió que su propia muerte estaba muy próxima, y no quería que el perrito la viera morir o que se encontrara solo en la casa cuando ella cayera sin vida.  Lo que hizo fue regalarlo, pero pasaron 3 días y vio que no se moría, entonces fue corriendo a recuperarlo y la mujer que lo había adoptado no quiso devolvérselo.  En el proceso de golpear a su puerta, gritar reclamando su propiedad, y llorar llamando a su perro, casi muere de un ataque al corazón.

Buenos Aires, 2016



No salgo de mi asombro.  Son las 5 de la tarde y, desde la ventana de mi casa, veo que el señor que llegó al bar a las 10 AM sigue allí sentado, pasando de café a cervecita, de cervecita a jerez, y así un poco de todo.

Pasan algunas horas más, y a las 8:30 PM recibo una visita en mi casa.  Le señalo al señor desde la ventana, y le cuento que lleva 10 horas y media allí sentado, tomando.

-Sí, eso es muy común en España- me dice.

-Lo sé- aclaro-, ¿pero no tiene ningún lugar a donde ir?

-Quizá no quiere regresar a su casa.

-Lo entiendo, pero ya lleva más de 10 horas.  ¡Eso es más de una jornada laboral!

-Quizá esté de vacaciones.

-Aunque esté de vacaciones, ¿no tiene otro lugar donde ir?

-Pues eso es muy común en España- insiste-. Hay clientes que no se van nunca y el dueño del bar les deja las llaves para que cierren cuando acaben.

Lo miro y pienso qué es lo que él cree que estoy cuestionando con mi comentario.  Él piensa que cuestiono lo insólito, pero yo cuestiono lo inadecuado.

Salimos de mi casa. Regreso a eso de la 1:30 AM.  El bar se está cerrando.  El señor, que llegó a las 10 AM, se está retirando, 15 horas y media más tarde.  Se sube a su moto y, conduciendo, se va.

Alicante, España, julio 2016