2009-11-01


Es de noche y estamos en la pequeña playa junto al lago. El otoño ha comenzado y ya no queda nadie en la zona que pueda hacer el mínimo ruido. Nosotros contemplamos la quietud del lago en la oscuridad, en silencio. De repente, vemos una canoa que apenas se divisa bajo la luz de la luna, remada por 2 adultos mayores que, evidentemente, han salido a disfrutar de ese momento de paz que la naturaleza cristalina del lago les brinda. Entonces mi amigo siente que es un buen momento para hacer una intervención espontánea en el medio ambiente. Agarra mi iPod (que tiene un parlante incorporado), fugazmente recorre la música disponible, elige rápido una canción y la noche se quiebra, a todo volumen, al compás una negra que grita:
"Eveybody dance now!"

Gonna make you sweat (c+c music factory) en Crystal Lake, MI, octubre 2009



Su amigo Axel viene de Helsinki, entonces lo presenta con su amigo Dirk, esperando que Dirk lo recuerde porque ya se lo ha presentado antes.
- ¿Te acuerdas de él? - le dice -. Lo conociste en Nueva York, el año pasado - mira el rostro de Dirk esperando alguna señal pero no ve ninguna -. Él estuvo con nosotros en el bar del Gramercy, ¿te acuerdas? - no hay señal -. Fue esa vez que fuimos a ver a Madonna. Tomamos algo en el bar, él estaba sentado a tu lado, junto a la entrada. Éramos una mesa como de 10 personas. Después de ahí fuimos a cenar comida thai. Él te contó que estaba haciendo un proyecto, diseñando unos robots, y que se había ganado una beca para construirlos en Pittsburg. Te contó que habíamos estudiado arte con la misma maestra, en Buenos Aires, ¿te acuerdas?
Dirk lo mira y le responde:
- Me acuerdo de Madonna...

Chicago IL, octubre 2009


Lo invitamos a cenar a casa, con su familia. Luego de la cena, estábamos escuchando música, muy a gusto, mientras los niños jugaban por ahí.

- Qué buena onda que los vecinos no se quejen - me dice él.

Yo no entiendo a qué se refiere, así que le pregunto:

- ¿Y de qué podrían quejarse?

- De la música - me responde.

- La música está a un volumen súper moderado – le digo.

Pienso en nuestra conducta regular.

- Y casi nunca escuchamos música.

Pienso en el día que es.

- Y hoy es viernes.

Miro la hora.

- ¡Y son las 9:27!


Chicago, IL, septiembre 2009


La cena de beneficencia se desarrollaba tal cual lo esperado. Sobre el final del evento, la conductora anunció que se iba a hacer la rifa. No consiguió silencio de la gente, que estaba muy entusiasmada platicando, comiendo postre, y ya con varios vinos encima. En el proceso de llamar la atención, ella dijo algo un poco impropio, quizá rudo. Yo le dije al comensal junto a mí: "qué mal que se enoje: tiene que entender que la gente ya está bastante tomada como para prestarle atención". Él respondió: "yo creo que la que está bastante tomada es ella".

Renaissance Society Benefit, Chicago IL, October 2009



Mi amigo aprendió a no dar opiniones contundentes en Estados Unidos. La gente no espera una opinión contundente de alguien que apenas conoce. Una vez él había expresado sus opiniones con mucha seguridad acerca del trabajo de un artista y, cuando esperaba que su interlocutor contestara de manera equiparable, el otro se limitó a decir "I think it's great". Entonces él aprendió que ésa era una respuesta cómoda, que nadie cuestionaba, y le evitaba que luego lo estuvieran juzgando por opinar. Así que la siguiente vez que le preguntaron por una obra, él se limitó a decir: "I think it's great". Su interlocutor, que ya lo conocía por sus opiniones, olió gato encerrado, entonces le dijo: "OK, but how great do you think it is?".

Chicago, IL, octubre 4, 2009


We were invited to a cocktail at some guy's house, who said he was giving the cocktail for her friend who had come from London. He had recently bought a piece of art from her production, and he was very proud about it. The moment we got in, he started talking about the piece and insisted on us meeting the artist. Finally, he introduced us to her and had her walk us to his bedroom to show us his new acquisition.
When we were in the room, she said: 'there it is', and pointed to one side of the bed. One of us thought it was the flowerpot, and started congratulating her on such an incredible piece of pottery. She said that it was not it, and showed us a piece of paper held to the wall with a pin, all wrinkled, and with lots of transparent tape on it. She said the paper portrayed her in a moment of great anguish in her life, when she cut the paper with a cutter, mended it with tape, and cut it again on the same place, repeatedly, as it had happened to her soul and her attempt to recover herself from the wounds.
I was looking at her with a face like "come on, you're making fun of us, this is not the piece we have all been listening about".
But she seemed to understand that the look in my face was a look of interest, as if asking for further explanation on its concept, so she added very seriously:
"It's all about process".

Chicago IL, september 4th, 2009


En Estados Unidos, que alguien tenga una alergia, no es problema del que la tiene, sino un tema de conversación y algo por lo que deben preocuparse exageradamente todos los que están alrededor.
Si yo pelo una naranja y el de al lado me dice "disculpa, soy alérgico a la naranja", el problema lo tengo yo, porque él no se va a mover de su lugar (a pesar de que él tiene el problema con la naranja) y si yo no voy a comerla a otro lado o no la saco de su vista, todo el mundo opinará que soy un grosero.
Este tipo de situaciones suceden todo el tiempo, y la gente se va perfeccionando en cómo manipular a los demás en función de estos "detallecitos".
Un ejemplo claro es el de un amigo al que le regalé un libro, pensando que a él podía interesarle mucho. Es un libro antiguo (de los '60) y tuve que comprarlo usado porque nuevo no lo conseguía. Un año después, me encontré el libro en su casa y le pregunté entusiasmado: "¿Lo leíste? ¿Te gustó?". Él me respondió que no pudo, porque el papel de los libros viejos le da alergia. Si me hubiera dicho que no tuvo tiempo, yo tendría derecho a enojarme, porque sé que se dio tiempo para muchísimas otras cosas; pero frente a la excusa de la alergia, me dejó totalmente desarmado y tuve que responder lo que socialmente se espera que responda frente a una dolencia de este tipo:
- Oh, I'm so sorry...

Chicago IL, septiembre 2009

2009-10-08



Fuimos a pasar unos días a la cabaña de veraneo de un amigo en Crystal Lake, al norte de Michigan. Él debía volver a trabajar, entonces nos dejó solos en la cabaña durante la semana, con instrucciones específicas sobre la basura, como por ejemplo: había que sacarla hasta la carretera, en unas bolsas amarillas que tienen un logo en especial. Yo le presté atención pero parece que no fue suficiente. La primera vez, no se llevaron la basura porque no la dejé en el ‘spot’ correcto (la dejé como a 5 metros de distancia). La segunda vez saqué la basura un día antes del día que debía sacarla, entonces una vecina nos habló para decirnos que habíamos hecho mal en sacarla antes, porque esa basura traía toda clase de alimañas a la zona.
Para evitar que algo así sucediera nuevamente, otra de nuestras vecinas decidió tomar riendas en el asunto y, el día de recolección de la basura (viernes) nos llamó como a las 8:15 AM y dejó un mensaje en la contestadora: “Hi, guys! It’s judy! I am just calling you to let you know that today is Garbage day”.
Cuando escuchamos el mensaje, nos miramos entre nosotros sin poder creer lo que estábamos viviendo. Nos hablaba de Garbage day como si fuera un feriado nacional.
2 horas más tarde estábamos en el supermercado, en el pueblo más cercano a la cabaña, y de repente vimos a una señora gorda con su carrito lleno de refrescos, papas fritas, y snacks de todo tipo. Mi amigo se dirigió a mí y me comentó: “supongo que la señora se está preparando para la Garbage Day Party”.
Frankfort, Michigan, September 2009


Para los niños, dice el psicólogo Piaget, la verdadera realidad está constituida por lo que nosotros llamamos fantasía: entre dos explicaciones de un fenómeno, una racional y otra maravillosa, escogen fatalmente la segunda porque les parece más convincente.


Por la violencia de la razón, las palabras se desprenden del ritmo.

De “El arco y la lira”, capítulo “Verso y Prosa”, Octavio Paz, 1956

2009-10-05



Ya relaté en una oportunidad mi experiencia con las “actitudes sospechosas” (http://lonegaretodo.blogspot.com/2009/06/yo-vivia-en-el-piso-26.html) .
Respecto a este tema, una situación similar se me presentó hace poco. Iba caminando por la calle y avisté a una de estas personas, un joven, que, con una camiseta que decía HUMAN RIGHTS y unos volantes en la mano, me saludaba y me hacía una sonrisa mecánica esperando que me detuviera a escucharlo.
Para no ser un antipático, decidí devolver la sonrisa; eso no significaba que necesariamente debiera pararme a escuchar su discurso. Al fin y al cabo, ¿qué daño podía hacerme devolverle la sonrisa a un muchacho que con su trabajo promovía los Derechos Humanos?
Le sonreí y él, viendo respuesta de mi parte, exclamó: “do you have 3 minutes for Gay Rights?”
Michigan Ave, Chicago, IL, septiembre 2009


Mi amigo estaba en sus primeras citas con un candidato que había conocido. Quería presentárnoslo entonces organizó una cena en un restaurant vietnamita, en Palermo Hollywood. El candidato no aparecía y no respondía su celular. Casi cuando estábamos terminando, se comunicó para decir que “no llegaba”, y se disculpó. Cuando salíamos del restaurant y tomábamos un taxi, mientras todos subíamos, mi amigo en el asiento de adelante, le dijo al taxista: “vamos a Santa Fe y Agüero”. Luego, continuando con el asunto que lo preocupaba, expresó con disgusto sobre su candidato: “¡yo no sé si ésta me está tomando por buena o por estúpida!”. El taxista, creyendo que el comentario iba para él, respondió: “discúlpeme usted señor, pero yo no acostumbro a tomar a la gente por ninguna de las dos cosas…”

Buenos Aires, 2001


Yo estaba leyendo “El arco y la lira”, de Octavio Paz (1956). Era para mí un gran descubrimiento, encontrar en esas líneas, la esencia del pensamiento de muchos amigos y colegas, así como la raíz de muchas acciones y pensamientos que yo había tenido, por simple instinto, pero sin jamás haber leído ninguna de sus líneas. Traté de compartir esta satisfacción, este hallazgo, con un amigo que acababa de conocer. Comencé a exponerle la situación en términos de los lineamientos que el autor hace sobre la creación poética y cómo eso se relacionaba con el trabajo que, de manera inconciente, yo había venido realizando. “Este libro es para mí como…” y no encontraba la palabra exacta para definirlo. Él trató de ayudarme, supongo, y dijo: “muy profundo”.

Lo miré a los ojos y me dije para mis adentros: “por Dios, ¿con quién estoy hablando?”

Crystal Lake, Michigan, septiembre 2009


El hijo de mi amiga tiene 2 años y medio y todavía no habla. Todos estamos un poco angustiados al respecto. Sin embargo, otra persona nos contó de un caso similar, y parece que tiene mucho que ver con la necesidad que los niños tienen de expresar palabras para conseguir lo que quieren. El ejemplo que esta persona nos dio fue el de su sobrino, que tampoco había dicho una sola palabra hasta los 3 años. Un día su padre lo vio jugando con un tomacorriente en la pared, y le gritó para alejarlo del peligro. El niño se dio media vuelta y, con soberbia y perfecta dicción, articuló sus primeras palabras: “no me electrocuto”.


Mi pensamiento sobre la pieza musical “Balada para Adeline” (Paul de Senneville, 1976, popularizada por Richard Clayderman), desde la primera vez que la oí, fue: “¿cómo alguien podría pensar cosas malas con esta música de fondo?” Incluso, el famoso dicho: “la música amansa las fieras”, tuvo para mí entonces una banda de sonido.


Fuimos a ver el examen de piano del hijo de una amiga. Él, junto con otros 14 niños de distintas edades, se sentaban a ejecutar breves piezas que el maestro calificaba; durante la semana comunicaría los resultados. La primera en tocar fue una niña dubitativa, que se equivocó de manera repetida, y con miedo se dirigió al profesor, con la voz quebrada: “maestro, no puedo”. ¡Casi me pongo a llorar! Me di cuenta de que no estoy listo para tener niños, ni para ir a eventos escolares ni nada por el estilo. Si fuera padre, sería un caso patético: avergonzaría a mis hijos.
Escuela Yamaha, Mexico DF, agosto 2009


Un verano en Mar del Plata, a mediados de los años ’80, cada noche se paraba en la calle, a las 9:30 PM, una banda de tambores y trompetas a entonar distintas melodías por espacio de media hora: ‘Los santos vienen marchando’, ‘Te llevo bajo mi piel’, entre otras. Todos los vecinos y veraneantes salían a sus balcones a escuchar, aplaudir, bailar, o simplemente sonreír. La primera vez fue una gran sorpresa. Luego se transformó en algo diario y todos decían “ahí está la banda”, y corrían al balcón. Lo extraño fue, creo yo, que nadie se preguntó nunca para quién tocaba esa banda, por qué venía siempre al mismo lugar, quién les había pagado. Su ubicación era bastante insólita: en la vereda, casi a mitad de cuadra, frente a un edificio común. En la misma cuadra estaba el hotel de Luz y Fuerza, pero ellos no se acomodaban en la vereda del hotel, ni siquiera enfrente: estaban bajo un edificio de departamentos, apuntando hacia la verdulería.

Nunca volvimos a hablar del tema con mis padres ni con mis abuelos, con quienes solía veranear entonces. La banda vino solamente ese año y nadie supo por qué.


Caminando un día de frío por la calle, muy abrigado, vi a una persona pasar en mangas cortas. Me pregunté: ¿cómo puede ser que yo sienta frío y él no? Entonces me di cuenta de lo siguiente: el frío lo sentimos todos. La diferencia es que yo siento el frío y ‘me da frío’, me estremezco. Él, como otra gente, siente que hay una masa de aire frío a su alrededor, la siente en su piel, pero eso no le produce ningún tipo de sufrimiento.

2009-10-04



Una chica que conozco, envía un correo en cadena con el siguiente texto: “El documento de Power Point que les envío lo elaboré yo misma, con una noticia que encontré en El Universal. Me gustaría conocer su opinión al respecto”. Abro el documento mencionado y me encuentro con una nota que habla de lo siguiente: “Antes de convertirse en un militar y político, Adolfo Hitler quiso ser artista.” Luego de mostrar varios de sus cuadros (paisajes que normalmente incluyen componentes de arquitectura), la conclusión de su presentación Power Point es la siguiente: “No es tan descabellado pensar que si este hombre hubiera recibido el reconocimiento que desea todo artista, no hubiera sucedido el Holocausto.”
Que alguien me diga qué le contesto a esta chica…

Adriana Salas, México DF, septiembre 2009

2009-09-27



Entre que no soy muy bueno para cargar gasolina, porque ya hay demasiada información en los surtidores, encima me ponen al lado, en una columna, toda esta información que me considero incapaz de procesar. Creo que mi logro más grande fue no meterme con el auto adentro de la tiendita de la gasolinería…

Chicago, IL, septiembre 2009





Cuando me acerqué al bebedero y vi este cartel que decía “moje su silbato” (en Argentina comúnmente llamado ‘pito’) me reí. Mi amigo (que no habla español) quiso saber de qué me reía. Yo le pregunté si en Estados Unidos no se le decía ‘pito’ al órgano sexual masculino, y me dijo que no. Entonces tuve un momento de reflexión: para describir coloquialmente un felatio, los americanos hablan de un ‘blow job’ (un ‘trabajo de soplada’). Fue ahí que caí en la cuestión de por qué se le dice pito… ¿porque está hecho para soplarlo? ¿Qué clase de educación nos dieron nuestras madres? Ellas que creían que la forma más inocente de llamar al miembro era decirle ‘pito’… mejor que le digan “pija”, “verga”, “chota”, “poronga”, que no tiene ninguna connotación pornográfica o interactiva.

Frederik Meijer Gardens and Sculpture Park, Michigan, septiembre 2009

Antiques store, Traverse City, Michigan, septiembre 2009





Yo no sé cuáles serán los requerimientos técnicos del boletín 117 del Bureau Californiano sobre inflamabilidad de los muebles del hogar, pero en mis tiempos de ir veranear en Mar del Plata, la silleta de plástico era la silleta de plástico, y si le acercabas un cigarrillo encendido, seguro se quemaba.

Crystal Lake, Michigan, septiembre 2009

Detroit, Michigan, septiembre 2009





Estábamos comenzando el tour guiado y él nos aclaró que tuviéramos MUCHÍSIMO CUIDADO, porque las escaleras estaban prácticamente EN RUINAS y podíamos hacernos daño. Yo ya sé cómo son aquí de exagerados, así que preparé la cámara, ya pensando en subir estas imágenes al blog…

Cranbrook University, Detroit, Michigan, septiembre 2009


No sé si será el mismo escultor que hizo la estatua que retraté en Puerto Rico (http://lonegaretodo.blogspot.com/2009/04/frente-al-capitolio-de-san-juan-puerto.html) pero resultó que no es el único monumento de “¡A la chingada!” que existe…

Ann Arbor, Michigan, septiembre 2009


Ann Arbor, Michigan, construction site

Estando en San Juan de Puerto Rico, pedimos instrucciones en el hotel para llegar hasta el Centro de Convenciones. La recepcionista nos dijo: “you go out on the street and you take a taxi that will take you in this direction, and it will cost you around 10 dollars”. ¿Pero qué tan lejos es, señorita? – le preguntamos, en inglés. “No es lejos”, dijo ella, “serán 30 minutos caminando, pero no es un paseo muy recomendable”. Como nosotros ya estamos acostumbrados a que la gente exagere un poco respecto a la recomendabilidad de los barrios, a veces decidimos correr nuestros riesgos en pos de conocer áreas mal juzgadas por una reputación vieja o para ahorrarnos 10 dólares que luego podremos gastar en unas cervezas. Así que dijimos: “oh, it’s ok, we can walk”. Ella levantó su cabeza y su mano exageradamente en el aire y desde detrás del front desk exclamó: “No! It’s not safe!”

San Juan de Puerto Rico, abril 2009


Cuando vi este cuadro, más allá de su dramatismo, me cuestioné la viabilidad de la situación: ¿qué fue lo que realmente pasó? ¿el pintor estaba retratando a la señora con su bebé y entró este otro, tambaleándose, y se les murió al lado? ¿O él estaba muriéndose y el nene pidió la teta?
Detroit Institute of the Arts, Detroit, Michigan, septiembre 2009


Siempre me torturé (y me torturaron) mucho con el tema de las propinas: a quién sí, a quién no, cuánto se estila… Por suerte, ya me conseguí mi librito donde tengo, perfectamente identificado, para cada país del mundo, agrupado por continentes, cuánto le corresponde a cada uno (y que nadie me ponga mala cara ¡porque le muestro la página donde dice!)


Cuando vi este cartel en el teatro, tras bambalinas, me pregunté si realmente estaba en un teatro o en el backstage de un desfile de modas.

Ann Arbor, Michigan, septiembre 2009


JUEZA DISCRIMINADORA DA LA CARA Y NIEGA EL VIDEO Y LOS HECHOS (25/09/09)

2009-09-02



No hay espíritu grande sin mezcla de locura. En ese sentido, los sabios y los poetas más audaces han probado la locura y el salirse de quicio de vez en cuando. La locura es un momento duro pero esencial en la labor de la razón; a través de ella, y aún en sus victorias aparentes, la razón se manifiesta y triunfa. La locura sólo era, para ella, su fuerza viva y secreta.

'Stultifera Navis' Historia de la Locura en la Época Clásica, Michel Foucault, 1964

2009-08-19



Él me platicaba sobre una pantalla modernísima que había diseñado, que funcionaba en diferentes planos de profundidad. Yo le comentaba que me gustaba mucho su diseño, y que ya lo había visto funcionar en alguna ocasión.

“Pero ahora encontré un software que me permite elegir en qué plano se proyecta cada imagen” – me dijo, entusiasmado.

“Qué padre” – dije yo –. “¿Y ese software, es comprado?”

“No. Es así” – me respondió él.

Gonzalo Albarrán, agosto 15, 2009



Dos hombres estaban entrando en una discusión que versaba sobre la moralidad y la ética. Uno de ellos, para ejemplificar un caso de responsabilidad asumida que luego falta a su palabra, dijo: “es como si Felipe Calderón (presidente de México) dijera…”. Y antes de que completara la frase el otro lo interrumpió para señalar: “¡Felipe Calderón no es parámetro de nada!”. El primero, tratando de volver con un argumento mejor, retomó su ejemplo: “OK, bueno, es como si Juan Pablo II dijera…”
México DF, agosto 15, 2009
La lavadora de mi amiga se me hizo super cachonda (perdón la calidad de las fotos).



Primero, tiene ciclos: regulares (cada 28 días) y de planchado permanente (nunca la sacan a bailar).



Luego, puede estar fría, tibia, o caliente…



Por último, lo que hace puede ser “sucio” o “normal”, pero sobre todo, es “EASY”…

Lavadora de Xochitl Aguirre, agosto 2009
Si bien la exposición de World Press Photo 2009 está muy bien, no pude evitar distraerme con estas curiosidades de la arquitectura moderna y hacer mi propia documentación periodística:



El pedazo de mampostería está sujeto del barandal, que se sostiene de la columna que está apoyada sobre la misma superficie que lucha por separarse (¿?)



Y por si esto fuera poco, el barandal se sostiene de una rama del árbol (¿?).

Museo Franz Mayer, México DF, agosto 2009
Intercambios significativos de estética gastronómica, si los hay.



Calle Allende, Centro Histórico, Mexico DF, julio 2009


Lateral de Insurgentes Sur, Colonia Escandón, México DF, agosto 2009


Mi amiga consiguió este libro en una librería del Centro Histórico. Según me enseñaron en la escuela, todo tema que vaya a tratarse, ficción o no, debe tener algún tipo de introducción antes de abordar el tema. Pero este librito no cuenta con tal… ¿o es la descripción inicial misma, la que invita al lector a pensar rápidamente en una ‘introducción’?








2009-08-03



Nuestro amigo Juan, venezolano, nos escribió un correo muy lindo para agradecernos todo lo que habíamos hecho por él en su último viaje a México: nuestras charlas, las comidas, el alojamiento, los consejos, el apoyo. El correo se me hizo muy bonito y se lo leí a mi amigo para que él supiera que cálidamente nos estaba agradeciendo. “Incluso dice Juan que siente que somos como sus hermanos” – le comento.

- ¿Quién es Juan? – me pregunta.

México, julio 2009



Esta publicidad televisiva comienza con la toma de la cara de una niña-señorita que muy sexy dice:

“Hola, me llamo Samantha, tengo 14 años y…”

Inmediatamente me horroricé porque pensé que la publicidad era algún tipo de publicidad de sexo por teléfono, pero por la apariencia juvenil de la muchachita, tenía rastros de pedofilia. Entonces la toma se hace más amplia y se ve que la niña está en silla de ruedas mientras dice:

“…y tengo cáncer en los huesos y estoy internada…”

El shock fue tan grande que la estrategia publicitaria fracasó: ya no me enteré de qué me querían hablar o convencer.

México DF, junio 2009



- ¿De qué color es la cerámica? – le pregunté.

Ella me respondió:

- Es color champán fuerte.

No pude aguantarme para descubrir cómo sería ese color, así que pasé rápidamente por el lugar donde se exhibía y descubrí que el color era lo que en mi pueblo llaman “color ladrillo”.

Barugel Azulay, Buenos Aires, julio 2009



La exposición estaba mal iluminada y mal colgada. Las obras eran totalmente aburridas, recontra-vistas. Era el día de la inauguración y no había nada para tomar. Encima, estaban preparando unos parlantes y empecé a temer que alguien pudiera aventarse algún tipo de discurso.

- ¿Qué te pasa? – me preguntó mi amigo.

- Vamos – le digo -. Esta muestra me hace mal.

Bella Vista, Corrientes, junio 2009


Vamos a cenar a una pizzería que se llama “El tano total”. La pizza: normal, nada del otro mundo. Voy al baño y los cartelitos en las puertas rezan “Hommes” y “Femmes”.


Bella Vista, Corrientes, junio 2009





Un muchacho en la caja del bar, que tiene toda la pinta de ser el hijo del dueño, le da órdenes a un mesero apocado, bastante mayor que él:

- Tomá, conseguí cambio – y le da un billete de 100$ -. No vayas al banco, porque ahí te tardás mucho: andá al kiosco o a otro lado. En menos de 10 minutos te quiero acá de vuelta, ¿entendiste?

El señor regresa en aproximadamente 8 minutos.

- Cómo te tardaste – le dice el muchacho, y al advertir su cara le espeta: - ¿qué? ¿no conseguiste?

El señor intenta dar una explicación inaudible y el otro lo interrumpe para decirle.

- Dale, andá al banco, pero no te tardés. Y si hay fila no entrés, metete en otro, ¿ok?

El señor se va y regresa, al fin, con su cambio. Junto a la caja, le va depositando de a uno los billetes al muchacho para que éste pueda ver que el cambio está completo. El muchacho rezonga:

- Dale, más rápido. ¿No sabés contar?

Buenos Aires, mayo 2009



En el ámbito de la prestación de servicios a un cliente ¿cuál es el límite para pedir una cosa que en realidad no se puede pedir?
Para ingresar al consulado me pidieron un documento personal con foto que no tuviera más de 10 años de expedido aunque el documento que presenté no tiene fecha de vencimiento. ¿Cómo puede alguien inventar un requerimiento así porque sí? Al fin de cuentas, aquí yo soy un cliente que requiere un servicio… Obviamente no me van a atender, así que me voy a pensar al bar de al lado…
Miro a mi alrededor y hay gente comiendo: ¿qué sucedería si le pido al mesero que me traiga un puré de papas bañado en café con leche? ¿Sería la misma situación cliente-proveedor? Hago un cuadro para poner las cosas más claras y me doy cuenta de que no: el documento de menos de 10 años es una condición necesaria que el proveedor dice que requiere para prestar el servicio y el café con leche sobre mi puré de papas es una condición necesaria que yo (cliente) digo que requiero para aceptarlo.
Como mi documento tiene más de 10 años y sé que el café con leche sobre el puré no me lo van a preparar, me levanto y me voy.

Buenos Aires, mayo 2009



Tenía 35 minutos sentado junto a la ventana del bar, contemplando todo lo que sucedía alrededor de mí. Mientras contemplaba, analizaba y sin poder evitarlo, juzgaba. El ejercicio fue tan intenso (incluía procesamiento de imágenes, voces, olores, sonidos que me traían recuerdos de tiempos lejanos) que me sentí abrumado ante la imposibilidad de distinguir lo bueno de lo malo y, entre todo lo que me rodeaba, me largué a llorar.

Calle Reconquista, Buenos Aires, mayo 2009

2009-07-31





El niño de 2 años, de visita con sus padres, le dice al niño de 5, hijo de la dueña de casa.

- ¡Mío! – y en su mano tiene un autito de juguete que pertenece a la colección del anfitrión.

El de 5 le sonríe y con didáctica paciencia preescolar le aclara:

- No; “mío” no: mío – y se señala él mismo -, porque está en mi casa, pero como yo soy bueno, te lo presto.

El de 2 lo mira con el ceño fruncido.

Nicolás Pascoe (5) y Lucas Álbez (2), México DF, 2009


Me encontraba en un bar, tomando un café, y me puse a mirar una antigua publicidad de Cinzano, quizá de los 70’s. Decía: “el interminable sabor del mundo”. Me puse a pensar en varias cosas, como ¿por qué decir que el mundo tiene un sabor? O ¿por qué ese sabor es ‘interminable’? ¿Será que en esa época todavía no se hablaba del agotamiento de los recursos naturales?

Calle Reconquista, Buenos Aires, mayo 2009


A raíz de la película uruguaya “La perrera” que recientemente habíamos visto juntos, él me comentó que en la época que había vivido en Córdoba, Argentina, había conocido mucha gente ‘colgada’ que vivía en comunidades pseudo-hippies. Algunos trabajaban poco, otros nada, otros tenía repartidas las responsabilidades del pan, los huevos, la miel… pero lo que era infaltable era que todos tenían su propia provisión o producción de porro. Eso sí que no podía faltar. Para ellos el porro era como la electricidad.

Yo manifesté mi incredulidad: ¿cómo se podía llegar a tal punto de no funcionar por una cosa como ésa?

Él me miró de soslayo y me dijo: “imagínate tú si tuvieras que trabajar sin Internet”.

Callé y pensé en esa pobre gente y la necesidad vital que tenían de porro.

Carretera México-Morelia, julio 2009



“Olivia salva el circo”, de Ian Falconer

Hay una serie de libros para niños que cuenta las aventuras de una chanchita muy simpática llamada Olivia. Uno de los pasajes más gloriosos de esta colección pertenece a la historia “Olivia salva el circo” en el cual Olivia cuenta a su maestra una sarta de peripecias totalmente inverosímiles que realizó en un circo.

- ¿Es cierto eso, Olivia? – le cuestiona la maestra.

- Lo recuerdo perfectamente – dice ella.

Su respuesta es maravillosa, digna de un habilidoso abogado o la inocencia pura de un niño. Ante un cuestionamiento sobre la verdad de su discurso, ella decide que no será acusada de mentir, y reduce la cuestión a una aseveración sobre su buena memoria.



“Ya revisaron y no traigo ningún tipo de contrabando, ni material explosivo ni subversivo, salvo algunos libros de poesía.”
Mario Vargas Llosa, sobre su detención en
el aeropuerto de Caracas, 29/05/2009





Sobre el piso del balcón del mirador ecoturístico de Janizio, en el lago de Pázcuaro, hay una decoración con esta serie de ‘pececitos’. A mí me parecieron un poco siniestros. Por las dudas, no me agaché sobre el barandal…
Janizio, Michoacán, México, julio 2009


No se trata solamente de que el edificio es ‘patrimonio nacional’ y no puede estar tan descuidado. Si le van a hacer reparaciones, que sean de estilo colonial, no al estilo Frank Gery.



Pázcuaro, Michoacán, México, julio 2009
VS
Bodegas Marqués de Riscal, La Rioja, España


Lo peor de un folleto de iglesia es que tenga “mala hostia”.

Morelia, Michoacán, julio 2009


Estábamos tomando un café en un bonito hotel. Entonces llegaron unos novios y comenzaron a fotografiarlos. Yo me sentí incómodo por el muchacho. El pobre no era muy alto y encima el fotógrafo lo hizo pararse del lado inferior de la barranca, pareciendo todavía más bajo que su novia (favorecida por los tacones y el peinado). Estuve a punto de acercarme al fotógrafo a señalarle su error de composición. Pero me contuve: yo no soy Spencer Tunick, ni Robert Mappletorpe; ni siquiera soy fotógrafo. Yo tenía puesto un short y unas chanclas horrendas, y encima estaba sacando fotos con mi celular. Creo que hice bien en callarme.

Morelia, Michoacán, México, julio 2009


En primera instancia pensé que algún malintencionado había intervenido el cartel. Pero luego me di cuenta de que la exposición al sol había hecho estragos sobre el color rojo.

Morelia, Michoacán, México, julio 2009


Me gustaron las exposiciones del Museo de Arte Contemporáneo en Morelia, Michoacán, pero esta instalación que tenían en el patio (en técnica mixta) se me hizo soberbia.

Morelia, Michoacán, julio 2009





Cuando vi esta alfombra arrollada en una iglesia moreliana, enseguida adiviné de dónde habían sacado la idea para los rollos de tamarindo…

Morelia, Michoacán, México, julio 2009

2009-07-19



No sabía si mi amiga Soledad me había contado una anécdota o yo la había imaginado completamente, en alguna borrachera. Le escribí para preguntarle: ¿tú me contaste que una vez en Uruguay, en un recital de Parchís, tiraron gases lacrimógenos?

Ella me respondió:

“Sí, así fue, más o menos. No me acuerdo de detalles porque tenía 8 años pero estábamos viendo a los Parchís y no sé por qué entraron los milicos al concierto y la gente se puso a cantar "borom-bombom borom-bombom, el que no salta, es un botón" mientras saltaban en las bancas. Después se fue todo al carajo… Yo tenía un yeso en mi brazo porque me había quebrado; me acuerdo que vino un milico y me pegó con una macana y yo puse el yeso. Obvio me sentí una genia.”

Soledad Labaca, 2007



Sobre los viajes, el éxito y quién los patrocina, el consejo de un amigo es:

“Bajen de los aviones con una estola que diga TODA-PAGA-TODA-PAGA-TODA-PAGA-TODA-PAGA-… en cinta de moebius, si no, no bajen: ¡Resístanse!

Enrique Acuña, 2008



...y él dijo antes de huir:
"¡poesía eres tú!"

Enrique Acuña, Buenos Aires, 2008

Durante mi última visita a Buenos Aires advertí una cantidad significativa de revistas en cuya tapa se lucían señoritas en una posición similar a ésta:



Le comenté a un conocido sobre la mentada pose y él me informó: “sí, está muy de moda, se llama CONCHORTO” (en la jerga local = concha + orto).

Este género fotográfico despertó en mí una serie de pensamientos paralelos:

- La pose es levemente humillante: los genitales y el esfínter se vuelven más importantes que la cara (independientemente de que la modelo está perfectamente identificada por nombre y/o apellido).
- La pose tiene una reminiscencia escatológica, es como que la cámara está en el inodoro y, justo al momento de levantarse, el agente depositor gira la cabeza para ver el estado de sus excrecencias.
- Por último: ¿existirá algo similar en las publicaciones gay denominado PICHORTO?

Buenos Aires, mayo 2009


We got onto the elevator. We pressed the 22nd-floor button. Suddenly I felt a strong funny smell. I asked my friend what that weird smell was.

- It smells like elevator cable burning – he said.

Dirk Denison, Chicago, IL, June 2009



We were walking down the street calmly, after dinner, when suddenly a bicycle, 40’ from us, got onto the sidewalk and the guy on top of it fell. ‘Oh-my-god’ was our thought. We run towards the guy and tried to help.

- Are you ok? – my friend asked.
- Yes – the guy answered, on the floor, rubbing his shoulder – just give me a minute: it’s just my shoulder that is probably dislocated. I got this from Vietnam.

The guy looked like he had had something to drink or smoke. He was in his early fifties and had a hippie look.

- Do you need an ambulance? – my friend asked.
- No, thank you.
- Can I help you stand up? – he insisted.
- No. I’m fine. Just give me a minute.

My friend looked at him for a few seconds but it was very uncomfortable to stay there doing nothing, just looking at the guy on the floor. So he insisted on helping: he tried to take the bicycle off the ground.

- It’s ok, man – the fallen man added -. I can do that.
- Would you like me to call someone?
- No, thank you.

My friend decided to move on. He started leaving and said:

- Well, nice to meet you, and thank you for Vietnam.

Roscoe Village, Chicago, IL, June 2009

2009-07-12



Una mujer de extraño aspecto (mitad loca, mitad homeless) se sentó sobre la arena, en la playa, y de su bolso sacó un gato y un bronceador. Comenzó a ponerse la crema en todo su cuerpo, de manera exagerada: quedó toda pintada de blanco. Al gato le quemaba la arena, entonces trataba de meterse nuevamente dentro del bolso. Ella no lo dejaba (ponía cosas sobre el bolso para que él no pudiera meterse) y mientras tanto le repartía sobre el pelaje toda la crema que le sobraba en sus manos.

Oak Street beach, Chicago, IL, junio 2009



When I asked her if she liked sports she told me:

“I am not good at hitting things with another thing”.

I understood she meant tennis, baseball, golf… that sort of sports. But what happened with other kind of sports?

“And what about sports which do not involve hitting, but kicking or bouncing?” – I asked.

“Why would I want to do that?” – she concluded.


Michelle Edwards, Chicago, IL, june 24th, 2009



Por esas cosas del destino, mientras trataba de concentrarme en el capítulo 8 de Rayuela, de Julio Cortázar (1963) luego de haber estado buscando el libro durante mucho tiempo, ansioso de revivir este pasaje que hace años había leído: “Están las peceras bajo el sol con sus cubos, sus esferas de agua que el sol mezcla con el aire…” me tocó escuchar, simultáneamente, en un televisor lejano, una miserable escena de “100 veces no debo”, de Alejandro Doria, Argentina, 1990. En la escena, el actor Luis Brandoni grita por la ventana: “¡Le hicieron un hijo!… ¡Le inflaron el bombooooo!”.
Desgraciada casualidad: el capítulo que más me gusta de una de las novelas que más me gusta, fue contaminado por ésta, la escena que más odio de una de las películas que más odio. Fue ahí que descubrí la belleza de otro pasaje del mismo capítulo de Cortázar, que armonizaba con la presente experiencia: “Flotando, una transparente cinta de excremento que de golpe los arranca [a los peces] de su proyección de imágenes puras”.

Buenos Aires, junio 2009



Una señora intenta saltarse la fila con la excusa de que tiene una emergencia. Se dirige al primero de la fila (somos unas 20 personas formadas) buscando su ayuda. El hombre le dice: “Yo no tengo problema en dejarla pasar, señora… pero todos salimos de nuestro trabajo, tenemos compromisos a los que acudir…”
Me pregunto: ¿es este hombre nuestro justo vocero? ¿o es un hijo de puta que nos traslada su falta de comprensión y encima se hace el bueno?

Oficinas de la Policía Federal Argentina,

Buenos Aires, junio 17, 2009



En Montevideo hay un niño que explica: “Yo no quiero morirme nunca, porque quiero jugar siempre.”

De “Las huellas digitales”, de “El libro de los abrazos”,

Eduardo Galeano, 1989



Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de la contradicciones nuestras de cada día.


De “Celebración de las contradicciones/2”,

de “El libro de los abrazos”, Eduardo Galeano, 1989

2009-07-11



“Los que hacen de la objetividad una religión, mienten.”

Don José Coronel Urtecho a Eduardo Galindo en
“Celebración de la subjetividad”, de “El libro de los abrazos”,
Eduardo Galeano, 1989


“…y al cabo de muchos años estaban de vuelta en su tierra de origen, y nunca habían olvidado nada. Ni al irse, ni al estar, ni al volver: nunca habían olvidado nada. Y ahora tenían dos memorias y tenían dos patrias.”

De “El río del Olvido”, de “El libro de los abrazos”,

Eduardo Galeano, 1989



Los actos de los locos exceden las previsiones del hombre cuerdo

De “La busca de Averroes”, “El Aleph”, Jorge Luis Borges



¿Cuántos no habrían querido ser Michael Jackson? No lo sé, pero sé que Michael Jackson no quería...
Yuriria Sierra, periódico “Nacional”, junio 27, 2009



Mi hermana me cuenta el siguiente chisme:

“Una amiga de nuestra hermanastra tiene una boa constrictor de mascota. La boa duerme en la cama con ella (una enfermita). Resulta que la dueña empieza a notar tristona a la mascota. Consulta con el veterinario y le cuenta que la serpiente, en vez de enroscarse, se pone toda estirada al lado de ella. El veterinario le dice: - ‘No está triste, te está midiendo para comerte’. Creo que ya la regaló...”



La ciudad de Buenos Aires se caracteriza por tener sus calles especialmente llenas de mierda de perro (a cada uno de estos pedazos de excremento comúnmente se lo denomina “sorete”). El otro día, en medio de la limpieza que caracteriza a las calles de Chicago, vi una pareja de ciegos que avanzaba con relativa comodidad rascando su bastón contra el piso. ¿Qué sería de esta infeliz pareja en Buenos Aires? ¿Se detendrían ante la inminencia de cada obstáculo? ¿O usarían el bastón para, alegremente, ir desparramando soretes?

Chicago, IL, junio 2009



¿Qué sucede cuando un puesto de flores cierra por un tiempo y la gente necesita publicar sus ofertas?
Roscoe Village, Chicago, IL, junio 2009
¿Qué sucede cuando una oficina entra en vacaciones y la correspondencia sigue llegando?

Roscoe Village, Chicago, IL, junio 2009


En el restaurant, pedí un té y me preguntaron: “¿de cuál quiere?”

Yo respondí: “no sé: ¿de cuál tiene?”

Me contestó: “tengo varios”.

Ante la falta de descripción de la oferta, decidí tomar un atajo:

“Bueno, ¿pero cuál me recomienda?”

Trajo una caja con sobrecitos de té, la miró por dentro, metió su mano y me extendió éste:

“Inti Zen: para suavizar las palabras”.

Restaurant Croxi, Belgrano R, Buenos Aires, Argentina,

junio 2009



Cuando vi estas dos aves no pude evitar preguntarme: ¿están paradas sobre el agua?



Se ve que no fui el único que se hizo la pregunta: un pato se les acercaba para verificar la hazaña (o el milagro).

Riachuelo, Buenos Aires, junio 2009

Not only is it important to walk your dog, but also to do it in a fashionable contemporary way.

La Boca, Buenos Aires, Argentina, junio 2009



Cuando vi el aro de basket sobre la medianera, me pregunté si éste habría estado en los planos del arquitecto que hizo el edificio de la izquierda.

Calle Arribeños, barrio Núñez, Buenos Aires, Argentina,

junio 2009


Cuando vi el diseño genial que habían montado para colocar el número en el frente de la casa, no pude evitar pensar en los pobres arquitectos y la infinidad de atrosidades que les toca ver.

Calle Arribeños, barrio Núñez, Buenos Aires, Argentina,

junio 2009



70 balcones y ninguna flor


Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?

La piedra desnuda de tristeza agobia,
¡Dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?

¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?

Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá una clave...

¡Setenta balcones y ninguna flor!


Baldomero Fernández Moreno

Desde muy niño me quedó grabado este poema en la memoria, no tanto por sus versos sino por el hecho de que el poeta eligió decir “70 balcones” cuando el edificio en el cual se inspiró tiene en realidad 136.


Esquina de Corrientes y Pueyrredón, Buenos Aires, Argentina

2009-06-18



Mi amiga me contó lo siguiente:

Una famosa escultora se enteró de que una de sus obras estaba siendo usada en el logo de un museo. Habló por teléfono con la institución y les dijo que, ya que iban a utilizar su imagen, por lo menos le compraran dicha pieza, que ya había estado en poder del museo durante muchos años. El museo accedió a comprarle la pieza. Tiempo después, durante una revisión administrativa, se descubrió que la escultura ya era propiedad del museo desde hacía 30 años, debido a que había sido galardonada con un premio adquisición y, de esta manera, formaba parte del acervo del museo.
Yo le cuestioné a mi amiga: ¿Y entonces? ¿Les devolvió el dinero?
Ella respondió: No, ya se murió. Pero el año que viene le hacemos un homenaje.
Junio 2009


“Everybody knows the truth, although some people do better at forgetting it.”

April to Frank, “Revolutionary road”, 2008



Había una joven utilizando la bicicleta fija en el gimnasio. Mientras ejercitaba, leía un libro. Una señora que por allí pasaba reconoció a la chica, se saludaron y acordaron ir a caminar por la costa en cuanto la joven terminara su sesión en el gimnasio. En vista de que el plan ya estaba armado, la chica intentó volver a su libro. La señora retrocedió y le dijo: “No te apures, cuando termines”. “Sí, claro”, dijo la chica. La señora volvió y aclaró: “Tómate tu tiempo”. “Sí, por supuesto”, confirmó ella. La señora amagó irse y volvió por lo menos 8 veces más. Una vez dijo: “No hay apuro”. Otra vez dijo: “Tranquila que yo me entretengo mientras tanto”. Luego: “Yo allí estaré, no te preocupes”. Y así sucesivamente. La muchacha no hacía más que verse interrumpida en su intento de ejercitar en la bicicleta mientras leía el libro. La señora exploraba una forma de apurar a alguien por medio de la repetición de frases que indican todo lo contrario.

Gimnasio del Sheraton Hotel, San Juan, Puerto Rico, abril 2009


Lo llevé al gimnasio y le hice hacer distintos tipos de ejercicio. Fui como una especie de personal trainer. La sesión fue buena. Me la agradeció.

Al día siguiente, y dada su habitual inactividad, presumí que iba a presentar algunos dolores musculares. Le pregunté: “¿te duele algo?”. “Sí”, me dijo entusiasmado. “¿Qué? ¿Los brazos? ¿Las piernas? ¿Los glúteos? ¿El abdomen?”. “No, el cuello”.

San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Siempre me causó conflicto el uso excesivo que los norteamericanos hacen de las frases “excuse me” y “I’m sorry”. Puede uno estar en un supermercado, viendo los productos en una góndola, y la persona que pasa por detrás dice “excuse me” o “I’m sorry”, pasa y sonríe. ¿Por qué pide disculpas si no me tocó? ¿Por qué pide permiso si podía pasar sin tocarme?
Alguien me aclaró que “excuse me” y “I’m sorry” son la manera políticamente correcta de decir “get the fuck out of my way”.

Chicago, IL, september 2008



Yo vivía en el piso 26. Mi amigo en el piso 22. Él tenía internet. Yo no. Para no molestarlo y porque tenía que consultar urgentemente mi correo electrónico, bajé hasta la puerta de su departamento, me senté enfrente, abrí mi laptop, consulté el correo. Mientras lo estaba haciendo, una persona salió de un departamento, nos saludamos (sin conocernos) y se metió al elevador. Un minuto después, el vigilante de la entrada del edificio apareció. Se tranquilizó al reconocerme. Dijo que una persona le había reportado que, en su piso, había una persona en actitud sospechosa.
El mismo día, horas más tarde, caminando por la calle, un chico y una chica muy rubios y con dos sonrisas exageradamente grandes, se interponían en mi camino con una especie de actitud semi-cómica, semi-amigable, tratando de capturar mi atención pues querían hablarme de un programa de tratamiento del agua para salvar a unas especies acuáticas del lago. Sus gestos y su excesiva amigabilidad me dieron miedo. ESO es lo que yo considero una “actitud sospechosa”.

Michigan Ave, Magnificent Mile, Chicago, IL, mayo 2009



Entré al salón y pregunté quién era Dolores Menéndez(*).

- La que está allá – me dijo un muchacho muy amablemente y señaló al otro lado del salón.

En la otra punta había dos mujeres, muy diferentes. Quería preguntar ¿cuál de ellas? Pero sólo se me venían a la cabeza una catrallada de preguntas políticamente incorrectas como: ¿la gorda o la flaca? ¿la blanca o la negra? ¿la linda o la fea? No pude preguntar nada. Dolores Menéndez escuchó su nombre y ella misma terminó acercándose a mí.

Horas más tarde le platiqué a un amigo sobre este problema en la denominación dicotómica que debía evitarse porque siempre moría en una posición políticamente incorrecta. Él concluyó:

- No es para tanto. Podrías haber preguntado “¿la de la izquierda o la de la derecha?”

Me quedé callado. Reflexioné.

(*) nombre ficticio



- ¡David Alejandro! ¡David Alejandro! – gritaba la madre.
El niño se había escapado en medio del Aeropuerto de Miami y ella estuvo buscándolo por varios minutos. Finalmente el niño apareció cuando su madre, en pleno ataque de nervios, estaba comenzando a mostrar las primeras lágrimas. Tenía unos 8 años. La miró fijo y le gritó:
- ¡Te lo mereces!
La empleada del Starbucks, con acento centroamericano, concluyó mientras me entregaba mi café:
- A mí, ese mocoso no me trata así.

Miami International Airport, abril 2009



Luego del paseo por el Cementerio de la Recoleta concluí que no es ningún honor estar muerto y enterrado en Recoleta. Es mucho mejor estar vivo y decir que seguramente, cuando uno muera, va a ser enterrado en Recoleta.

Buenos Aires, mayo 2009


Estaban recordando la anécdota del nacimiento de la bebé de una amiga en común. Cuando la madre la amamantó por primera vez, al despegarse, vio que la niña tenía sangre en la boca y llamó a las enfermeras que vinieron corriendo para ver si se trataba de algún tipo de hemorragia. Entonces descubrieron que lo que en realidad había sucedido era que la niña había nacido con unos pequeños dientes y la sangre correspondía a la teta de la madre (la niña había estado masticándola).

Relatado por Mati Obregón, Buenos Aires, mayo 2009



“But now Sister James, I have such a doubt. ¡I have such a doubt!”

Sister Aloysius Beauvier to Sister James, “Doubt”, 2008



- ¿Cuánto están los cuartos? – preguntó mi amigo.
- Depende: hay de 100 y de 150. Los de 2 personas 100 y los de 4, 150. Después hay uno más grande, que es tipo departamento, que sale 200.
- ¿Tiene cocina?
- No, ninguno tiene cochinet*

* entendimos que al decir cochinet quería decir en realidad kitchenette, como localmente se describe a una cocina pequeña en un espacio habitacional.

Hotel La Argentina, Av. De Mayo, Buenos Aires, Argentina, junio 2009



Paseando por la costa del río descubrimos un montón de basura. Yo me quejé con mi amigo (habitante local) y comencé a tratar de proponer soluciones para limpiar la ribera. Él encontraba para todo una excusa por la cual, cada solución que yo proponía, terminaría sin funcionar. Yo estaba cada vez más agitado e insistía en encontrar la solución político-social para acabar con el problema de la basura.
- ¿Sabés qué? – me dijo él -. Vos no podés estar en todo… Lo que vos necesitás es una modelo que esté todo el tiempo retocándote la base…


Alberto Bernachea, Bella Vista, Corrientes, junio 2009


Él me cuenta que cuando tenía 9 años plantó, en el jardín de su casa, un árbol de la especie coloquialmente llamada “paraíso”. Un verano, una peste afectó a todos los paraísos de la zona y el árbol murió. Mi amigo se resistió a que lo talaran hasta que no tuviera decidido un fin concreto para la madera de su árbol. A la fecha, el árbol sigue de pie y él, con pesadumbre dice: “la peste mató mi paraíso”.

Máximo González, Bella Vista, Corrientes, junio 2009

2009-06-16













Iba con 2 amigos caminando por la calle. Todos en nuestros 30 y pico, pero muy bien conservados. Llevamos ropa actual, cortes de pelo casuales, un andar jovial. Un nene de unos 8 años se asoma desde un autobús escolar y nos grita: “¡Viejoooos!”.

Buenos Aires, junio 2009










Me quejo con la cajera de Carrefour porque me cobraron mal una sopa. Me dice que de nada sirve que me queje con ella, que vaya y me queje en Atención a Clientes. Voy a Atención a Clientes y trato de explicarle a la señorita el error en la facturación. Ella se pone necia y me dice que no puede hacer nada, que vaya y me queje con Carrefour.

Supermercado Carrefour, Monroe y Arribeños, Buenos Aires, Argentina, 14 de junio 2009
Lo más perverso es que te guste alguien del otro sexo, pero feo, y no alguien del mismo sexo, pero lindo.





















De “Los años noventa”, Daniel Link, Adriana Hidalgo editora














Cuento del cocodrilo y la madre:

- Si puedes predecir lo que te voy a hacer, te devolveré a tu hijo.
- Te lo comerás.
- Pensaba devolvértelo, pero puesto que te has equivocado, voy a comérmelo.
- No puedes, ya que si te lo comes, en ese caso yo estaba en lo cierto, entonces debes devolvérmelo.
- Sí puedo, ya que si te lo devolviera, entonces te habrías equivocado. Y ante tu equivocación, lo prometí, debo devorarme a tu hijo.

De “Los años noventa”, Daniel Link, Adriana Hidalgo editora














Yo miento, yo siempre miento.

Salida al infinito por el metalenguaje. En el enunciado “yo miento” hay dos niveles superpuestos. Porque si estoy mintiendo no puedo, a la vez, estar diciendo la verdad.

De “Los años noventa”, Daniel Link, Adriana Hidalgo editora


Ante la inminencia de salir a la calle, la muchacha dijo: “creo que salí desabrigada…”

Mi amiga se molestó por su actitud y sentenció: “Se dice ‘tengo frío’ o ‘NO tengo frío’. Pero eso de decir ‘salí desabrigada’ son cosas de mi abuela”.

Mati Obregón, junio 2009




Conocí una pareja de checos en Chaco (ellos eran de República Checa y estaban en el Chaco, Argentina). Habían salido de Praga en noviembre 2008 y estaban paseando por Latinoamérica desde entonces. Su expedición duraría un año entero: había empezado en el sur de Argentina y terminaría en la frontera norte de México. Les pregunté por qué habían decidido por Latinoamérica, ¿por su cultura, por su clima, por sus paisajes? Ellos respondieron: era la manera más práctica de conocer muchos países sin tener que estudiar 20 idiomas diferentes…

Resistencia, Chaco, Argentina, junio 2009


“De lo único que tengo culpa, es de no ser judía”.

Mati Obregón, junio 2009



Foto: Alejandro Kuropatwa


La visita escolar guiada al museo se transformó en un montón de risitas y comentarios. La maestra que, acompañaba a los alumnos y la guía, les cuestionó: “¿De qué se ríen? ¿De que está desnuda? ¿O de que tiene el botiquín completo?”


Museo Juan Ramón Vidal, Corrientes Capital, mayo 2009



Foto: Alejandro Kuropatwa



Foto: disparador automático


Foto: Alejandro Kuropatwa


Mi amiga estaba colgando la muestra fotográfica de Alejandro Kuropatwa. Cuando colgó este retrato, una señora que por allí pasaba se le acercó para comentarle: “Yo conozco a esa señora; su cara me es muy familiar; ¿quién es?”. Mi amiga le dijo “Stella Artois”. “Ah”, dijo la señora, “ya me parecía”.

Museo de Bellas Artes Juan Ramón Vidal, mayo 2009



Mirando la terraza de la vecina concluí que:
- su perrito come variado, o
- el proceso de oxidación de su caquita tiene un efecto significativamente cromático

Corrientes Capital, Argentina, junio 2009


I asked my friend what was the purpose of this boardwalk that went all the way from the street to the lake. He sentenced: “America is very concerned about the equality of oportunities for everyone. People in wheel chairs should have the same posibilty to reach the shore and drown themselves to death without anybody’s help”.

Anonymous, Chicago, IL, September 2008



Río Paraná, Bella Vista, Corrientes, Argentina, junio 2009







Río Paraná, Bella Vista, Corrientes, Argentina, junio 2009




Los campesinos miraban con cierto humor el paso del cargamento por el cauce del Paraná. Habiendo visto los estragos en la economía local, yo tuve un asomo de apocalipsis.

Bella Vista, Corrientes, junio 2009


El caño sirve para desagüe, pero en este caso funciona como sostén de los restos de cabina de un camión que sirve para amarrar un bote.
Se invita a los especialistas en semiótica a participar de semejante desafío interpretativo.


Río Paraná, Bella Vista, Corrientes, junio 2009



Río Paraná, Bella Vista, Corrientes, junio 2009


¿Falso piso o falso terremoto?

Hotel Costanera Resort, Corrientes Capital, Argentina,

8 de junio 2009



Bella Vista, Corrientes, junio 2009


¿Poesía visual o concreta?


Bella Vista, Corrientes, junio 2009



La imagen me pareció un poema innecesariamente rimbombante: trata de llevar a lo más alto algo que en realidad es basura y, a la hora de cumplir su legítima función, el sentido de las partes se malinterpreta.

Bella Vista, Corrientes, junio 2009



Bella Vista, Corrientes, junio 2009



El modelo nuevo de sobrevolaba, orgulloso (al igual que su etiqueta con el precio) las plantas del vivero.



El modelo viejo estaba tumbado, muerto de vergüenza, bajo una banca donde se echaban los clientes a descansar.

Bella Vista, Corrientes, junio 2009


Foto: Anibal Grané



Foto: Nicolás Trombetta

Cuando vi la máquina de escribir en ese estado me acordé de dos cosas:
- Hace mucho que no escribo
- Quizá el fotógrafo me vio de esa manera cuando me hizo este retrato en enero 2002

2009-06-05



Bella Vista, Corrientes, junio 2009



¿Para qué invirtieron tanto en firuletes para la puerta si al final iban a reventar la línea de diseño con una ristra de culos de botella rotos y amurados?

Bella Vista, Corrientes, junio 2009


La competencia ‘ornamental’ entre Naturaleza y Diseño era severa. Difícil ser juez.
En cuanto a ‘funcionalidad’, cada uno tenía su propia responsabilidad.

Bella Vista, Corrientes, junio 2009



Junto a una puerta (que no se veía como casa pero tampoco como negocio) encontré este cartel. Me explicaron que era un lugar donde hacían masajes y kinesiología. Creo que hubiera pensado lo mismo si no me lo hubieran explicado, pero igualmente tendría una duda: ¿por qué el paciente levanta la patita?


Bella Vista, Corrientes, junio 2009



Me pareció muy acertado que aclararan que “cerrado” es “cerrado” (o sea: “bien cerrado, como Dios manda”).


Negocio en Bella Vista, Corrientes, junio 2009



Lo único que yo quería era ver las novedades musicales.
¿Por qué tengo que enterarme que Marco Antonio Solís se calienta cuando mira el Big Ben?


Disquería en Bella Vista, Corrientes, junio 2009

2009-06-04



Organicémonos: ¿me la llevo o me la llevan?

Calle Blanco Encalada, Belgrano, Buenos Aires, mayo 2009



Durante 5 días estuvo este objeto plantado en la esquina de Monroe y Puerto Príncipe, barrio-parque General Belgrano, Ciudad de Buenos Aires. Le saqué una foto porque su inmovilidad me hizo pensar que se trataba de una escultura que nadie había advertido.

Buenos Aires, mayo 2009




Esta publicidad me dio pánico.
¿Qué hace el señor? ¿Por qué tiene tanta cara de felicidad? ¿Por qué la lengua de la jirafa es tan larga, y tan negra? ¿Por qué insiste en agarrarle la lengua a semejante bicho cuando el niño que tiene en brazos está aterrado? ¿Qué relación tiene él con el niño en brazos?
Yo no iría al Miami Metrozoo…

Miami International Airport, mayo 2009

2009-05-16



“Make no little plans”, Daniel H. Burnham

Nos invitaron a una presentación en un centro de capacitación y proyectos llamado Archeworks (Chicago, IL). A la entrada había una exhibición / estudio / diseño sobre el consumo de agua y campaña de concientización sobre el desperdicio.

El siguiente era el logo y el punto de entrada (o referencia) para entender el resto de los carteles y su alusión al consumo proporcional de agua:





Léase: 1 baño de tina equivale a 35 galones de agua.



Léase: 2 huevos equivalen a 36 galones de agua.O sea… ¿se necesitan 170 litros de agua para hervir 2 huevos? ¿O una gallina necesitó tomar 170 litros de agua durante toda su vida para poner 2 pobres huevos?



¿Y la papa? ¿Con 7 galones ya germinó, creció e hirvió? ¿Y el agua que tiene que tomar la gente mientras la cosecha?



Esto me superó… ¿Una hamburguesa? ¿634 galones para qué? ¿Son todos los que la pobre vaca tiene que tomarse durante toda su vida para crecer y poder ser matada para generar una hamburguesa? No es justo… Si matamos una vaca de ahí salen como 6000 hamburguesas, con lo cual la cantidad de galones de agua que se requieren para generar una hamburguesa son escasamente 0.11 galones, que son como medio litro nada más…

Seguramente este proyecto está liderado por subversivos vegetarianos…


¿Lo mira porque quiere saber con quién se está mensajeando? ¿O porque el atrevido puso el culo sobre su reloj?


Broadway St, East Lake View, Chicago, IL, mayo 2009



Text by Buckminster Fuller at the

MCA Chicago (Museum of Contemporary Art),

May 2009





At the MCA (Museum of Contemporary Art),
Chicago, IL, May 2009


Las opciones son muchas. Las opciones son todas. Pero siempre, son la única opción.

Chicago, IL, mayo 2009



No pude evitar reflexionar sobre la extraña proporción: 1 inodoro VS. 2 máquinas expendedoras de condones.
Me preguntaba: ¿la gente coge mucho más de lo que mea? ¿O el repositor de condones pasa esporádicamente y por ello pusieron dos máquinas para evitar la escasez?

Chicago, IL, mayo 2009



Me consta que el aire estaba limpio (así como saludable y pechugón se veía este gorrión).

The Magnificent Mile, Michigan Ave, Chicago, IL, abril 2009


¿Cómo debería leerse esto? ¿De la misma manera que se lee una señal de ganado? ¿Sería algo así como “viejos sueltos”?


Evanston, IL, mayo 2009


Primero vi estos postes y me parecieron muy enigmáticos, muy modernos. No sabía para qué eran pero se veían bien.



Después me encontré con uno que estaba roto: se le veía el relleno. Así y todo no pude comprender su función.

De pronto me dio una especie de terror sólo comparable al que sentía, a finales de los ’70, cuando Jamie Sommers (la mujer biónica) desenmascaraba a una atacante que resultaba ser una siniestra Fem-bot…



Olive Park, Chicago, IL, mayo 10, 2009


¿Qué tan bueno será este sistema?





Cuando vi ese cartel, plantado con tanto orgullo, no pude evitar sentir una profunda lástima por el césped (pero qué alivio para los pobres perros, no sólo librarse de una intoxicación severa sino además estar totalmente exentos de responsabilidad frente a semejante sequía y eco-masacre).


N Lake Shore Drive and Walton, Chicago, IL, mayo 2009


En Puerto Rico llaman “tecatos” a aquellas personas menesterosas que deambulan por la calle víctima de sus adicciones (sobre todo heroína). En la esquina de Ontario y State, en Chicago, tuve la oportunidad de conocer a la “Tecato Pigeon”.


Chicago, mayo 2009




De “Un librito para colorear”, Jonathan Harker

De “Un librito para colorear”, Jonathan Harker

2009-05-14



Unos amigos que acabábamos de conocer hablaban de “la señora del cartel”. Si había llegado con nosotros a la fiesta… si venía sola o no… qué hacía en este lugar… de quién era amiga… Mi curiosidad rondaba alrededor de la conversación de ellos porque había visto a una chica bajar de un auto con un cartel y entrar al lugar donde estábamos todos, pero no me parecía tener edad suficiente como para llamarla “señora”. Me metí en la conversación de estos muchachos (en sus tempranos 20’s) y les pregunté: “¿ella es la señora del cartel?” y señalé en dirección a la sujeta. “Sí”, dijeron ellos.


La “señora” del cartel tenía como 8 años menos que yo…


Edgardo, Alex y Arialis, Bar Candela,


Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009




Yo no estoy en la onda de educar a la masa: que la masa aprenda sola.

Anónimo



Por algún motivo histórico, la comida en el Caribe es grasosa y frita de más (cuando uno pensaría que abundan los mariscos, en realidad lo que abundan son las frituras). En Puerto Rico, por ejemplo, se come mucho cerdo frito. Unos amigos puertorriqueños nos llevaron a comer a un lugar típico donde servían cerdo frito. Al terminar de almorzar, lo que mayormente quedaban eran cueros, grasas y huesos (nada que a mí se me antojara mucho). Ella juntó los restos y pidió que se los pusieran para llevar.

“Ay, qué linda”, dije yo, “¿es para un perrito?”. Ella me miró y me dijo: “no, para un humanito”.


San Juan, Puerto Rico, abril 20 de 2009

2009-05-13



En el lobby del hotel había un cartel que decía que, en caso de incendio, sonaría una alarma. No sé si porque en este mundo actual hay muchas alarmas y ya la gente no distingue alarmas de celulares, el cartel además aclaraba que: “the alarm will sound WHOOP-WHOOP”.

Hotel Sheraton, Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Dentro de las recomendaciones durante la epidemia de fiebre porcina está: utilizar pañuelos descartables a la hora de estornudar y deshacerse de dichos pañuelos; en caso de no contar con un pañuelo, utilizar preferiblemente el brazo para cubrir el estornudo.
Iba caminando por la calle cuando este señor estornudó junto a su señora. En vez de utilizar el brazo, puso la mano. Luego se la limpió en el hombro de su mujer.

México DF, 24 de abril de 2009

2009-05-12



El amor en los tiempos de la fiebre porcina
es

aéreo

virulento

paranoico

y está de moda

El amor en los tiempos de la fiebre porcina
fue

Remake 2009 de mi poema “El amor en los tiempos del anthrax, 2003”



Cuando vi a toda esa gente entrar a la iglesia con el barbijo puesto, pensé en la novela de José Saramago “Ensayo sobre la ceguera” y me pregunté si en la iglesia los santos estarían también usando barbijo.

México DF, abril 24, 2009



Con motivo del pánico desatado en México por la fiebre porcina, llamé por teléfono a mi homeópata para ver qué era lo que ella me recomendaba para prevenir la enfermedad. Ella me tranquilizó y me dijo: “con su tratamiento normal ya debería estar protegido; solamente asegúrese de tomar mucha vitamina C y, por supuesto, estar alerta a los síntomas de la enfermedad, que no le voy a decir cuáles son para no sugestionarlo…”

México DF, abril 24, 2009




Hay una forma de caminar de algunos hombres que se hacen los machos que tiene su origen en los westerns, y la razón por la que estos personajes caminaban así era porque cargaban 2 pistolas (una en cada cadera), cosa que ahora no sucede.



“This is the best way that I found to be the best you’ve ever seen”.


“Wig in the box”, from the movie “Hedwig and the angry inch”,

John Cameron Mitchel, 2001


2009-05-08





¿¿”Caballero”??
Sírvase usted leer…


Ese lunar que tiene cielito lindo junto a la boca… (ya no se puede ver)


Eje Central y Belisario Domínguez, Garibaldi,

México DF, abril 25, 2009



Entre las medidas preventivas contra la gripe porcina recomiendan el uso de tapaboca y no asistir a lugares concurridos.
El día que comenzaba el pánico, salí a la calle y caminé toda la tarde para conseguir un tapaboca, con resultados insatisfactorios. Estaban agotados en todas partes.
A la mañana siguiente mi amiga Nora me llamó para avisarme que, en el Zócalo (lugar de concurrencia multitudinaria por excelencia), había un camión de militares que los estaba regalando.
Mi incógnita fue: ¿cuál de las dos medidas preventivas conviene contravenir para salvarme de la peste?
Ante la imposibilidad de decidir, me quedé en casa (acatando así otra de las recomendaciones).

Monte de Piedad y Madero, Centro Histórico, México DF,

abril 25, 2009



Era el restaurant Mr Chow, restaurant chino de moda, favorito de los artistas de New York en los 80’s (Andy Warhol, Jean-Michelle Basquiat, Dennis Oppenheim, entre otros). Una noche (en 1985) mi amiga quiso ir a cenar y le dijeron que no podía entrar porque había un evento privado. Desde dentro, uno de los artistas que casualmente la conocía dijo: “¡ella también es artista!”. Aunque solemne desconocida, el guardia de la puerta no lo sabía, así que la dejó pasar. A la hora de la foto histórica, coordinados por un fotógrafo profesional, el conjunto de los 20 artistas top de New York y Estados Unidos se dispuso justo al lado de su mesa. En el lugar donde se ve el reflejo (ver foto) estaba Bianca Jagger. Alguien argulló que ella no era artista sino “esposa de músico” entonces la quitaron. Quedó un espacio vacío. Todos se miraron pensando cómo lo iban a llenar. Entonces el mismo sujeto de antes vio a mi amiga sentada en la mesa de junto y repitió: “¡ella también es artista!”. Así que la pusieron en el lugar vacante y mi amiga pasó a la historia.

Haydeé Rovirosa, 1985




“Cuando corrijas, hazlo con un tono de voz amable y respetuoso”.

Campaña educativa en autobús urbano.

Recorrido Condado-Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



”Revive the age of elegance”?
There’s no way to revive it, no matter what hotel one stays in. For getting there one had to go through the airport where they made one undress, remove one’s shoes, was scanned with a beeping pad between one’s legs, was shouted at and forced to put all one’s belongings inside out.
What “elegance” is left after that? Or maybe “revive” means bring it back to life after it was murdered at the airport?




Una de las cosas preciosas de vivir en un lugar pequeño como Puerto Rico es encontrar en la calle un letrero de USTED ESTÁ AQUÍ donde puede verse no un barrio o una ciudad, sino el país completo (y el puntito rojo con tu ubicación).

Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009


¿Y si el negocio fuera abrir un “Italinidian buffet & pita lobby”?

Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



La voluntad de deshacerse de las roñosas palomas puede llegar muy lejos. Me imagino a la señora, en camisón, por la mañana, asomándose al balcón para llamar al butanero. La pobre se olvida de su propia estrategia de disuasión de palomas y, de repente, descubre su sangre cayendo a chorros desde el balcón, como el agua de las macetas regadas en exceso.

Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Siempre acusé a mi madre de que sus gatos (4) están totalmente emputecidos. Prueba de ello es este alimento que compró. No conforme con que dice que es para gatos con paladares exigentes, los cabrones la miran de reojo y no lo comen!


28 de abril de 2009, el mismo día que mi mamá

pasaba a quedarse con 3 gatos en vez de 4

(Rodolfo, R.I.P.)



En Puerto Rico llaman “tecatos” a aquellas personas menesterosas que deambulan por la calle víctima de sus adicciones (sobre todo heroína). En el muelle de Cataño, en Puerto Rico, tuve la oportunidad de conocer al “Gato Tecato”.

Cataño, Puerto Rico, abril 2009

2009-04-28



Con semejante literalidad en la catalogación, en mi puta vida se me ocurriría comprar otro boleto que no fuera el de "público en general".

Muelle a Cataño, San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Fui testigo de que el cartel los atraía, como la mierda atrae a las moscas.

Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Ahora sí que nadie le va a tomar el pelo al dueño del bar... El pobre estaba cansado de decir "el uso de los baños es exclusivo para clientes", porque siempre venía alguno q le decía "pero si yo soy cliente: siempre vengo aquí, no te acuerdas?". Entonces el dueño dijo: "sí, pero tienes que estar consumiendo". Y el otro responde: "claro que estoy consumiendo" (pero estaba chupando en el local de al lado). Entonces el dueño debió aclarar: "en este local".

Ahora, con tantos salvoconductos, a nadie le quedan ganas de mear en su bar.

Plaza del Mercado, San Juan, Puerto Rico, abril 2009



¿Entiendo entonces que este carril es para todos los vehículos lentos o pesados que deseen ir a velocidad máxima? O sea, se pasan a este carril si y solo si están dispuestos a pisar el acelerador a fondo.

Carretera San Juan-Guaynabo, Puerto Rico, abril 2009



Playa Escambrón, San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Playa Escambrón, San Juan, Puerto Rico, abril 2009


Frente al Capitolio de San Juan, Puerto Rico, me asombró encontrar el monumento de "A LA CHINGADA!!!." Yo hubiera pensado que estaría frente al Palacio Legislativo Mexicano...

San Juan, Puerto Rico, abril 2009



Luego de mirar el papel de la pared, me di vuelta y le comenté a 2 chicos (en sus veintes) que estaban junto a mí:

- Esa es Madonna, verdad?

- No creo - dijo ella -. Ese papel ha estado allí por mucho tiempo.

Bar Candela, Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



"O yo estaba muy pedo, o su reloj era muy moderno"

(resultó ser lo segundo: cada color marca hora, minuto, segundo, am, pm... lo que implica que cada vez que uno quiere saber la hora, tiene que hacer un proceso de deconstrucción simbólica adicional, al que tuvimos que aprender en la escuela para saber la hora)

Reloj de Edgardo Texidor, Viejo San Juan,

Puerto Rico, abril 2009



Final de los festejos de la inauguración de
la Trienal de San Juan, América Latina y el Caribe,
Arsenal de la Puntilla, Viejo San Juan,
Puerto Rico, abril 18, 2009



Si camino por este arroyo saltando de piedra en piedra, en realidad estaré metiendo los pies en el agua.

Viejo San Juan, Puerto Rico, abril 2009



1 - Me encanta que las armas estén al mismo nivel de prohibición que una bicicleta

2 - Ya que estaban, podrían haber puesto "no fumar" también



"Si va en grupo, manténgase en fila india a una distancia prudente de los demás"... ¿Cuál es la diferencia entre una fila y una fila "india"? ¿A distancia prudente de las personas que no pertenecen al grupo, o de los indios que están en mi fila?

Piñones, Puerto Rico, abril 2009

2009-04-26



¿Habría soñado yo jamás en negar la existencia de Dios, si ustedes no hubieran empezado por afirmarla, y cuando era todavía un niño no se me habría impuesto la necesidad de creer en él; si cuando era adolescente no hubiera oído afirmaciones en este sentido, si hombre ya, mis miradas no hubieran constantemente contemplado las iglesias y los templos elevados a ese Dios? Han sido sus afirmaciones las que han provocado mis negaciones. Cesen de afirmar ustedes y yo cesaré de negar.

Doce pruebas de la inexitencia de Dios,
Sebastián Faure, 1858-1942


Usted es escritor, tiene, como dijo hace poco, obligación de conocer las palabras, sabe que los adjetivos no sirven para nada, si una persona mata a otra, por ejemplo, sería mejor enunciarlo así y confiar que el horror del acto, por sí solo, fuese tan impactante que nos liberase de decir que fue horrible, Quiere decir que tenemos palabras de más, Quiero decir que tenemos palabras de menos,El escritor a la mujer del médico.

Ensayo sobre la ceguera, José Saramago, 1995

La atmósfera no está quieta. Tanto está aquí como va para donde estáis. La mujer del médico al militar.

Ensayo sobre la ceguera, José Saramago



My friend Armando lives and studies in Stanford, California. For some reason, last week he received this peculiar invitation:

Dear Friends & Colleagues,

On Saturday, May 2 nd , from 10am to 2pm, there is a unique opportunity to expand our compassion for those who struggle with poverty and limited resources by participating in the Poverty Simulation Workshop. This is a workshop that will help you to understand the courage, resilience, and frustrations of those in our communities who live on the edge of homelessness and poverty. Please plan to come and we can handle quite a few people but you must pre-register so we can tailor the simulation to the number of participants.

April 22nd, 2009








3 piezas de la instalación presentada por Luis Romero en la
2da Trienal Poligráfica de San Juan, Puerto Rico, abril 2009

2009-04-14



Cortar con todo. No responder ningún correo, ni una llamada, no decir que se está "bien" cuando a uno le preguntan, pero tampoco relatar los problemas. ¿Cómo ignorar todos los mensajes sin discriminar los asuntos que realmente deben ser contestados? (los amigos con quien ya hay compromisos, la familia que se preocupa, los compromisos económicos -deudas-). ¿Cómo hacer una catarsis de uno sin arrastrar a todos en el intento?. ¿Y como hacer todo ésto sin pensar qué sigue después? ¿Cómo reinsertarse? ¿Cómo recuperar la confianza de los demás sin que piensen que en algún momento uno estuvo loco? En control, todo el tiempo, en control.



Se tiró desde la terraza de un edificio a la mitad de la avenida, en hora pico, con una mochila llena de una selección de sus obras no publicadas. Su muerte no pasó desapercibida: no sólo le complicó la vida a mucha gente durante un buen rato, sino que además se aseguró de cuáles serían las obras de su autoría que iban a trascender.

(Propuesta creativa de suicidio, útil para un escritor frustrado)



La vecina del 32 volvió a entrar a mi casa. Quería pedirnos un favor pero le daba mucha pena. "Adelante!", la animamos. "En que podemos ayudarla?". Ella nos dijo que su hija tenía un amigo argentino q se había quedado sin trabajo y estaba buscando un lugar para vivir. "Y?" dijimos nosotros. "Bueno, pensé que tal vez como ustedes son argentinos podrían hospedarlo aquí". Nos miramos, incrédulos. La vecina del 32 es un caso aparte.

México DF, marzo 2009



Un muyndio de rayas coLvioendo de nocje. En el¥ ektor yo(Texto anotado en mi celular la noche del 31/1... Que estaba tomando?)



Habíamos tenido un problema con un vecino borracho que nos destrozó las plantas y rompió los focos de la terraza. A los gritos, reclamamos a los vecinos que cómo era posible que nadie hubiera visto nada. Luego de algunas entrevistas con varios de ellos, estábamos igual que al principio. Entonces entró a mi casa la vecina del 32, muy avergonzada, y apenada por nuestra desgracia. Nos dijo que podíamos contar con su ella si necesitábamos alguien que nos ayudara a conseguir un nuevo lugar para vivir.

México DF, marzo 2009



Una amiga mía siempre preguntaba qué hora era en España, qué hora era en Chicago, qué hora era en Argentina. Un amigo, molesto, le dijo: "por que no preguntás que hora es en Marte?". Ella espetó: "porque en Marte no hay hora".A mí me dejó pensando... Será cierto? O será que allí la hora se cuenta distinto? O simplemente a nadie le importa qué hora es en Marte?



La Bugambilia (Santa Rita) se lleva muy bien con el Medidor de Luz. Todo el año se los ve platicando, muy de cerca, contra los muros de las casas, junto a las puertas.

Coyoacán, México DF, enero 2009



Yo estaba sentado en una de las salas de abordar del aeropuerto, leyendo "Doce pruebas de la inexistencia de Dios", de Sebastien Faure, y al lado vino y se me sentó una monja toda vestida de blanco. No creo que lo haya hecho a propósito. Por las dudas, seguí leyendo tratando de esconder la tapa.

Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México,

Benito Juarez, mayo 14, 2009

2009-04-13



La publicidad de televisión abierta en la Ciudad de México está un poco descarrilada. A menudo estoy viendo un comercial y, una vez que finaliza, miro a mi alrededor para verificar si la persona que está conmigo viendo la tele quedó tan desconcertada o shockeada como yo.
Cabe enumerar los siguientes ejemplos:
Caso 1
Un niño, de espaldas a la cámara, está jugando a la pelota con su papá. Platica una historia doméstica en la cual, por desgracia, le explotó un tanque de gas. Acto seguido, el niño se da vuelta y se ve su rostro desfigurado. La publicidad es sobre el seguro social o alguna institución de apoyo económico para accidentes.
Caso 2
Una chica de unos 20 años le habla a la cámara sobre su problema de bulimia. Ella vomitaba todo el tiempo y el médico le dijo que tenía quemado el esófago. Está a punto de llorar. Pensó que iba a morirse, pero ahora descubrió Genoprasol (u otro producto similar) que le permite vivir felizmente con este problema. Sonríe (¿porque puede seguir vomitando?).
Caso 3
Una niña está pintando un cuadro. El locutor dice que Laurita es muy buena pintora y que le encanta pintar. Pero a ella le hubiera gustado más ser bailarina. Lástima que su mamá no se acordó de tomar ácido fólico. Entonces Laurita se pone de pie, agarra sus muletas, y abandona el cuadro.
Le comenté a mi amigo Alan, mexicano, qué pensaba él de todo esto. “¿La publicidad es desagradablemente sensacionalista? ¿O hay algo que yo no entiendo?”, pregunté. Él me dijo que no me afligiera. “Esto es un negocio como cualquier otro”, señaló, “se llama tráfico de sentimientos”.

Alan Vargas, México DF, abril 2009



Todos los días paso por la calle de Gante. Allí hay decenas de personas que reparten volantes con publicidad de Ópticas. Gritan y dicen: “análisis de la vista gratis con sus lentes”, “micas en 100$”, “armazones con descuento”. Todos se interponen en mi camino e intentan darme un volante al tiempo que vociferan su oferta. Pero ya tengo entrenamiento: los esquivo sagazmente y no dejo que me carguen con ningún papel.
Sin embargo el otro día uno se paró enfrente y me obstaculizó totalmente el paso. Me extendió su mano con un papel y me dijo: “Buenas tardes, joven. Aquí tiene usted lo que es un volante”.

México DF, Centro Histórico, marzo 2009



Normalmente me gustaban las letras de Shakira.
Hasta que un día oí la letra de “Las de la intuición”. Decía “creo que empiezo a entender”. Ahí fue cuando yo dejé de entender por qué antes me había gustado.



Me gusta la calle a las 6 de la mañana. A esa hora los sujetos que se creían dueños de la noche ya no se ven por ninguna parte y los que se creen dueños del día aún no salieron. Las 6 de la mañana es un punto de traspaso entre dos mundos y es el único punto del día en que esto acontece. Se diferencia abismalmente del anochecer porque, cuando la noche sucede al día, la calle no llega a vaciarse y el mundo nocturno empieza a cobrar ímpetu; incluso reutiliza personajes que arrastra del turno previo.
A las 6 de la mañana, en cambio, la calle es total estreno: el sol, el aire, la gente, los sonidos, los olores, cambian por otros nuevos.

La Condesa, México DF, 4 de abril, 2009



Caminaba por la banqueta, entre un montón de gente, y un señor que lavaba la entrada de su negocio a cubetazos hizo que bajara a la calle para no mojarme. De repente me di cuenta de que por la calle no venían autos y que podía hacerme más hacia el centro: no necesitaba subir otra vez a la banqueta. Así anduve por el medio de la calle como un barco que anda por el río y ve gente en las dos orillas. No me sentía solo y al mismo tiempo disfrutaba mi propio espacio. Entonces empecé a cuestionarme si lo que tenía eran unas ganas locas de navegar o de abandonar la ciudad para vivir en un pueblo.

Centro Histórico, México DF, abril 2009


Todos se quejaban de nuestro nuevo amigo porque era medio hippie. Entonces empezaron a opinar qué actitudes definían a un hippie. Todos coincidieron en muchos puntos incluyendo el de que no se bañan a menudo. Alguien agregó que, a la hora de salir de vacaciones, un hippie prefiere hospedarse en una cabaña sin paredes ni puertas y dormir en una hamaca. Entonces yo pensé si realmente eso era una preferencia o un modo de supervivencia: en una comunidad de hippies lo mejor es mantener todo bien ventilado: que el aire circule, en todas las direcciones, hasta por debajo de las camas.

2009-04-12



“BARCO CHINO” no es lo mismo que “BAR COCHINO”




Un amigo me habló para avisarme que en su trabajo le habían prohibido el acceso a mi blog. Le pregunté: “¿a mi blog o a cualquier blog?”. Me dijo “no sé, pero quería avisarte”. Semióticamente, se me hizo enriquecedor. Por eso, muchas gracias.

México DF, marzo 2009


El 28 de marzo pasado hubo una iniciativa a nivel mundial de “apagar todas las luces para darle un respiro al planeta”. La idea desde un principio me parecía ociosa, pero cuando me enteré de que el Gobierno de la Ciudad iba a colaborar en el proyecto apagando las luces de parques, plazas y monumentos, me pareció una idea enferma: los gobiernos deberían proponer leyes para solucionar el problema energético, no apagar las luces cuando Greenpeace (o quien sea) proponen una movida de este tipo. No les alcanzó con sumarse a la iniciativa (de manera ciertamente improcedente) sino que al día siguiente festejaron y anunciaron por radio cuánta energía habían ahorrado gracias a esta iniciativa.



Las fotos que se ven arriba las tomé al día siguiente del celebrado apagón: el 29 de marzo por la mañana, un día a pleno sol, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. ¿Qué sucedió con el ahorro propuesto el día anterior? ¿La compañía de Luz y Fuerza del Centro los amenazó que si bajaban la facturación por consumo en algún momento iban a tener que recuperarla? ¿Y todo esto es una manera de quedar bien con Dios y con el Diablo?


Los 28 de cada mes se celebra en Ciudad de México el día de San Judas Tadeo. La estación de metro Hidalgo (así como las líneas de metro y combinaciones que a dicha estación llevan) se llenan de adoradores de San Judas que llevan sus estatuas particulares a ser bendecidas.
El 28 de marzo pasado, al subir al metro me encontré con esta aparición: antes de recordar que era 28 de marzo, sentí que Jesús había resucitado antes de tiempo y que yo era el apóstol número 13.


28 de marzo de 2009, metro Bellas Artes, línea azul, México DF



Yo había oído hablar del “Parque de los Venados Acariciables” en Amecameca, Estado de México, pero tenía mis reservas al respecto… con ese nombre no me parecía un lugar apropiado para llevar a los niños; sentía una connotación pseudo-erótica en el nombre y quién sabe qué podía encontrarse uno allí: mejor no exponer a las criaturas. Un amigo mío me obligó a repensar mi actitud cuando dijo que para él el “Parque de los Venados Acariciables” le sonaba así como “El Bosque de los Ositos Cariñosos”.

México DF, febrero 2009



El niño de 2 años chillaba y chillaba (algo quería). La madre dijo que buscáramos su pelotita, que con la pelotita el niño se calmaba. Estuvo buscándola un buen rato sin resultados. Entonces yo pensé que podría haber quedado en el auto y decidí ir a buscarla. Cuando fui por ella me encontré con esta imagen… Por un momento dudé si el niño no sería pariente de Superman y su madre, para tranquilizarlo, le encajaba kriptonita…

Leonardo Zompa y Nora Carrillo, México DF, febrero 2009