2008-09-02



En el museo de la Iglesia de San Ignacio de Loyola, Nápoles, estaba esta escultura antiquísima realizada con fines científicos, hecha de venas humanas disecadas a través de un líquido inyectado en el cuerpo de un cadáver. Sacar fotos, por supuesto, estaba prohibido. Un muchacho intentó sacar la cámara y tomar una foto disimuladamente. La guardia lo cachó y lo regañó. “Parece bambino de 3 anni” – le gritó, o algo así.
“Si les parece un niño de 3 años, le hubieran cobrado el boleto infantil” – pensé yo – “en vez de sacudirle 6 euros y medio como le cobraron nada más que para ver una iglesia y una estatua”.

Armando Miguélez, Nápoles, octubre 2007

No hay comentarios.: