2008-09-05



Estamos en la carretera en algún lugar cerca de Puebla, exactamente en un cruce. Yo conduzco. La Policía está coordinando algo y me detiene. Bajo mi cristal, el policía se acerca y me hace un gesto con la mano, extraño, como que se está acercando algo a su boca.
- ¿Mande? – le digo.
Él no reacciona ante mi expresión fuertemente localista.
- Chupe, güero, chupe – dice para mi sorpresa.
Yo no salgo de mi estupor y lo veo acercar su cara a mí, sospechosamente. Cuando está a unos 20 centímetros de distancia de la mía me ordena:
- Sople.
Y yo soplo, apenado, tratando de no desmayarlo con el olor a cebolla que traía por lo que acabábamos de comer. Se da por satisfecho, se endereza y me hace un gesto con la mano para que avance.
Había pasado el control de alcoholemia.

Puebla, México, febrero 2006

No hay comentarios.: